Hay signos de esperanza en este nuevo año 2003. Alrededor del mundo hay signos de que la gente quiere salir de la pobreza, de la violencia hacia la solidaridad, el compartir y la paz.

Es cierto que aún escuchamos al presidente Bush llamando a la Guerra, y aunque inicialmente era contra Afganistán, el objetivo ahora es Irak, que es parte del denominado “eje del mal” junto con Corea del Norte e Irán. A la vez, ahora oímos de un nuevo “eje maligno” representado por Cuba, Venezuela y Brasil en Latinoamerica. Es por esto que el Sr. Bush no solo está llamando a la Guerra, sino que además ha designado el mayor presupuesto militar de los últimos 20 años.

Por qué desea el gobierno federal gastar $344 billones de dólares en el Pentagono si actualmente solo se gastan $42 billones en educación, $26 billones en vivienda costeable, $6 billones en Head Start y solo $1 billón en construcción de escuelas? Esto sería desesperanzador si no fuera por la esperanza representada en los cientos de miles en EU que hacen demostraciones en contra de la Guerra. El movimiento está llamando a analizar estas cifras que representan un panorama distorsionado de la realidad que nos afectará a todos.

Internacionalmente también ha habido demostraciones en contra de la guerra. En particular hay un signo de esperanza de gran valor. El nuevo presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva ha suspendido la compra por $700 millones de dólares de doce aviones de guerra, para dedicar esos dineros a proyectos de erradicación del hambre en su país. Esta fue una de las promesas de su campaña. Tal vez estamos viendo los primeros signos del cambio de “espadas por arados”.

Localmente, varios grupos del área han llamado a un “rally” y están pidiendo que unan sus voces para detener la Guerra y terminar el racismo!

Cientos de miles de personas participarán en una protesta masiva y otras actividades en Washington D.C. y otras comunidades en el fin de semana del aniversario de Martin Luther King. Jr.

En medio de la oscuridad, miles de puntos de luz están apareciendo en todo lugar! Sí hay esperanza! Habrá paz si todos trabajamos en amor por la justicia.