Año Nuevo Chino

Aunque los chinos adoptaron el calendario gregoriano en 1912, todavía celebran su año nuevo según el calendario lunar. Las celebraciones duran de una semana a un mes.

En Estados Unidos las comunidades chinas lo celebran con mucha alegría, especialmente en New York, Honolulú y San Francisco. Las festividades comienzan antes de la medianoche la primera noche de luna nueva entre el 21 de enero y el 19 de febrero, cuando aparecen los leones de seda deambulando por las calles, y resuenan la pólvora y la música ensordecedora para alejar a los malos espíritus. La procesión que sigue a los leones va a los almacenes para recoger sobres rojos con dinero llamados li shee, como símbolo de buena suerte. Generalmente la procesión incluye acróbatas y bailarines, carrozas, faroles, y el dragón tradicional. También se agregan a la celebración espectáculos de teatro, ópera china, exhibiciones de arte y florales, demostraciones de culinaria china, y la elección de la Reina del Barrio Chino. Los niños juegan un papel muy importante, y a veces desfilan disfrazados como los animales del zodíaco chino.

Las cámaras de comercio chinas toman parte en todas las celebraciones, y han organizado el concurso de Señorita Barrios Chinos de Estados Unidos en San Francisco, donde vive la colonia oriental más grande fuera de Asia. En los últimos años las Cámaras han importado fabulosos disfraces de dioses chinos, leones gigantes, dragones, y figuras mitológicas para los desfiles.

La mayoría de los chinos en Estados Unidos ya no visitan un templo esa noche, ni hacen una comida vegetariana, pero sí consideran ésta una fiesta para la reflexión filosófica y las reuniones familiares, e intercambian regalos, especialmente los li shee.

 

Rosh Hashanah, el Año Nuevo Judío

Se celebra el primer día del mes hebreo de Tishri (septiembre a octubre). Su celebración empieza al anochecer del día anterior con el sonido del shofar, un cuerno que llama a los judíos a la meditación, el auto-examen, y el arrepentimiento. Es el primero de los días de oración, penitencia y caridad que terminan con el Yom Kippur, o Día del Perdón. También se le conoce como el Día del Juicio y como el Día del Recuerdo, porque según la tradición, ese día Dios juzga a los hombres, abriendo tres libros: uno con los malos (quienes quedan inscritos y sellados para la muerte), uno con los buenos (quienes quedan inscritos y sellados para la vida), y el tercero para quienes serán juzgados en el Yom Kippur.

En las tarjetas de año nuevo que se envían por esta época, se expresa algo así: “Deseo que quedes inscrito y sellado para un buen año”.

La mayoría de los judíos no trabajan ese día, y la celebración, además de religiosa es muy festiva. En la noche se prenden las velas, y la comida incluye miel, el challah (pan trenzado), o manzanas.