Dos cartas a Santa Claus

México del Norte • Jorge Mújica Murias

Querido Santa Claus:

Ya sé que no me he portado muy bien este año, pero de todas formas quiero pedirte algunos regalitos esta Navidad.

No te preocupes, no te pido armas ni cañones, aunque algunos vehículos blindados no me caerían nada mal, porque ya van más de mil soldados que se me mueren en Irak por falta de equipo.

Hablando de soldados, tampoco me caería mal que me mandes unos cuantos miles, porque los muchachos ya no están entrando al ejército más poderoso del mundo ni porque les ofrezco becas. Ya se dieron cuenta de que en vez de becas los mandamos a Irak, y como que se les baja el espíritu patriótico.

Y ya que hablamos de Irak, me caería bien que no le fueras a mandar armas ni de juguete a los guerrilleros de la resistencia, porque con las que le bajan a los soldados que andamos entrenando por allá y las que todavía les quedan cuando se las regalábamos para que lucharan contra Irán nos siguen trayendo fritos.

Lo que si te quiero pedir es que hagas menos rejegos a los legisladores del Partido Republicano, porque me traen fregado con eso de la Reforma a la Inmigración. Mira que le hice una promesa a un buen cuate de acá del sur, y no hallo la forma de cumplirle.

Esos canijos congresistas no quieren ni aprobar mi plan de nuevos braceros, a pesar de que saben bien que nomás es para beneficiar a los patrones para que tengan esclavos modernos sin derechos en el trabajo.

Firma George W.

 

Carta II

Querido Santa Claus:

No me ha ido bien este año, pero me he portado requetebién, así que quiero pedirte algunos regalitos.

Necesito un buen candidato a la presidencia para que el PRI no le vaya a ganar la silla al PAN y la verdad no encuentro a ninguno. Ese canijo Peje del PRD sigue arriba en todas las encuestas por más que lo acuso de corrupción y le quito a sus colaboradores.

También me serían útiles unos cuantos diputados de los de antes, porque los de ahora no pelan al presidente ni le dan el respeto que se merece. Mira que me quitaron del presupuesto hasta mis 50 millones de pesos para la ropita presidencial, y decidieron ponerlo en programas para los chiquillos y chiquillas del país, que seguro ni saben cómo vestirse porque andan todos medio encuerados.

Me convendría mucho lo de los diputados, porque hasta los de mi propio partido me hacen quedar mal. Traté de transarme a los migrantes proponiendo un voto mocho para el 2006 pero la oposición me rebotó la propuesta.

Y si no me pueden cambiar a los diputados, de perdida tráeme algunos buenos candidatos a gobernador, porque con los que tengo me está yendo de la patada. Los candidatos prácticamente no gana una, y los que ya están no dan una. Al de Morelos lo anda juzgando su propio Congreso por andar de enamoradizo en un helicóptero oficial, y el de Jalisco anda dejando que sus guaruras le rompan la cabeza a cualquiera que proteste. Se me hace que no han entendido bien que somos el gobierno del cambio y siguen igual que los de antes.

Y para los migrantes, pus no me traigas nada. Resulta que tienen casi más lana que nosotros, y lo único que necesito es que sigan mandando. Por lo menos, si tú no me traes nada, ellos si siguen mandando su lanota todos los años, especialmente en Navidad.

Firma: Fox.