Operativo sin precedentes en la toma de Bush

El presidente George W. Bush hará su juramento en enero para un segundo período en medio de las mayores medidas de seguridad de la historia de la toma de posesión, y la policía se propone revisar a cada una de las decenas de miles de personas que se espera se concentren en la ruta del desfile.

Los planificadores de las medidas de seguridad dijeron que no tienen información de inteligencia indicando que algún grupo terrorista intentará atacar. Pero las autoridades se preparan para lo peor.

“Sabemos que estamos en guerra”, dijo Terrance W. Gainer, jefe de policía en el Congreso, donde se efectuará la ceremonia de juramentación. “Todo el mundo estará observando. Debemos mantener la vigilancia”.

La toma de posesión del 20 de enero es la última en una serie de eventos muy simbólicos para la democracia de Estados Unidos, luego de las convenciones de los partidos Demócrata y Republicano a mediados de año, y de los comicios en noviembre. Funcionarios encargados de implementar medidas antiterroristas han advertido desde el primer trimestre de 2004 que agentes de Al Qaida tienen interés en perturbar el proceso democrático.

Para los millones que observen la ceremonia de toma de posesión por televisión, todo lucirá bastante parecido al pasado. Pero cada persona que asista a la juramentación en el Congreso y al desfile será revisada con detectores de metal, y por personal de seguridad. Habrá además más calles de Washington cerradas al público y más vallas de seguridad para crear una zona más grande de protección a las autoridades electas.

La toma de posesión de Bush ha sido denominada “Un Evento Nacional de Seguridad Especial”. Eso brinda al Servicio Secreto la primacía entre 40 agencias federales involucradas en la planificación y ejecución de normas de protección.

“Trabajaremos como un solo equipo”, dijo Tom Mazur, vocero del Servicio Secreto.

Entre las medidas adicionales de seguridad habrá perros adiestrados para olfatear explosivos, sensores para detectar material químico, radiológico o biológico, y numerosos helicópteros de la policía y aviones del Ejército. Miles de policías llegarán de los suburbios de Washington y de otras ciudades para ayudar a controlar el tráfico y la multitud, y para otras tareas.

 

Miles de pasajeros varados en aeropuertos

Miles de pasajeros quedaron varados en aeropuertos de todo Estados Unidos, víctimas de confusiones de informática en distintas líneas aéreas y falta de personal suficiente durante el fin de semana navideño.

US Airways, con sede en Washington, canceló al menos cien vuelos el viernes 24, y otros 80 el sábado, debido al tiempo tempestuoso a través de la mayor parte de Estados Unidos, obligando a miles de pasajeros a improvisar sus planes de viaje del fin de semana navideño.

Mientras tanto, otra línea aérea, la Comair —afiliada a Delta Airlines—, canceló cientos de vuelos, pero sostuvo en un comunicado que esta situación volvía gradualmente a la normalidad.

“Comair esperaba que las operaciones de vuelo vuelvan a ser normales hacia el final de semana [el 1 de enero de 2005]”, indicó la compañía.

Comair alegó “problemas de computadores” como la causa de las cancelaciones y aclaró que permitiría a los pasajeros varados reservar de nuevo su boleto sin penalizarlos con gastos extra.

Además del mal tiempo, US Airways, en una difícil situación financiera, se excusó por los vuelos suspendidos justificando falta de personal.

Una portavoz de US Airways dijo que un alto e inusual número de encargados de equipaje y auxiliares de vuelo habían faltado alegando enfermedad.

Cientos de viajeros también terminaron sin su equipaje, sumando más problemas a la situación del fin de semana.

Los pasajeros enfadados se vieron obligados a esperar horas en largas colas para ajustar sus planes de viaje o para recuperar sus pertenencias en la sección de devolución de equipaje.

 

Frente helado durante temporada NavideñaTormentas de nieve y vientos helados dificultaron los desplazamientos

Miles de estadounidenses se vieron forzados a quedarse en sus hogares la víspera de Navidad, debido a las tormentas de nieve y los fríos vientos que dificultaban los desplazamientos en la zona centro del país. El frío, tema central de los periódicos con fotos de largas colas de camiones bloqueados en autopistas cubiertas de nieve, se hizo más fuerte en los estados de Indiana, Illinois, Ohio, Missouri y Michigan.

En Ohio (norte) las tormentas de nieve provocaron que varios árboles cayeran sobre los cables eléctricos, dejando a 36 mil personas sin energía.

La nieve continuó provocando embotellamientos, mientras que muchas personas pretendían realizar sus últimas compras de Navidad.

La tormenta también provocó algunos retrasos en los aeropuertos.

Los servicios meteorológicos estadounidenses anunciaron que el frío sería polar mientras las personas celebran la Navidad.

“El viento ártico desplazándose bajo las aguas relativamente calientes del lago Michigan provocará nuevas nevadas”, estimaron.

Agregaron que “la combinación de un aire muy frío y vientos de alrededor de 16 km/h provocará un frío extremo durante la semana de Navidad”, previendo temperaturas de -26 grados en algunos lugares.

Como consecuencia de esta ola de frío, el correo estadonidense advirtió que muchos paquetes y tarjetas de felicitaciones no llegarían a tiempo.

La empresa privada de men-sajería UPS señaló que no podrá enviar algunos paquetes a causa de los retrasos en los aviones, a Louisville (Kentucky).

Su principal rival DHL también se vió incapacitada de hacer entregas a tiempo para Navidad en el valle de Ohio.

Los servicios de meteorología advirtieron que debido a los fríos vientos habría una temperatura de unos 15 grados bajo cero en el noreste de Illinois y el noroeste de Indiana.

Otros comunicados advirtieron que los ríos podrían rebasar sus bancos, en tanto la policía de Indiana avisó que la ruta interestatal 80/90 estaba cubierta de hielo y que muchas otras carreteras importantes se estaban cubriendo de hielo y nieve.

Aunque muchos caminos estaban repletos de nieve, los aeropuertos de la región se vieron apenas afectados por el fenómeno climático. El O’Hare International Airport, de Chicago, la salida aérea más concurrida de la región, funcionó con pocos problemas, según la Federal Aviation Administration.

Las aerolíneas también reportaron pocos inconvenientes.

 

Palabras de Bush esperanza para migrantes

El presidente George W. Bush una vez más habló de su compromiso para negociar una reforma migratoria en el Congreso el año entrante, comentarios que de inmediato desataron una ola de reacciones en todo el país, al considerarse que en esta ocasión las palabras podrían pasar del discurso a la acción.

El mandatario dijo que la reforma migratoria es necesaria para reforzar la seguridad de la frontera y que el actual sistema no está funcionando, ya que sólo hace las zonas limítrofes en el norte y en el sur más vulnerables.

“Queremos que nuestros agentes de la Patrulla Fronteriza estén persiguiendo a los malhechores, ladrones, narcotraficantes y terroristas, no a las personas de buen corazón que sólo vienen a América a trabajar”, dijo el Presidente.

“Por eso tiene sentido permitirle a las personas bondadosas que sólo vienen a trabajar en los empleos que los estadounidenses no quieren hacer. El proveer esa vía legal, hará que exista menos presión en la frontera”.

Sin embargo, el Presidente fue cauteloso en asegurar a los estadounidenses que dicha reforma no garantiza la ciudadanía automática a los participantes.

De costa a costa, las reacciones no se hicieron esperar, especialmente por parte de aquellas organizaciones que no han cesado en pedirle al presidente Bush que presione al Congreso para que de forma bipartidista se llegue a lograr dicha reforma.

“Nos sentimos muy satisfechos con los comentarios del Presidente, esperamos que en esta ocasión sí sea en serio, ya que este año, a principios de enero, habló de una reforma y nada se logro”, dijo Michele Waslin, asesora política del Concilio Nacional de La Raza (NCLR).

Coincidió Angélica Salas, directora de la Coalición de Los Ángeles para los Derechos de los Migrantes (CHIRLA), “la reforma debe de reconocer la verdadera situación de nuestra gente, una reforma migratoria real debe de ofrecerles la opción de quedarse en el país si tienen familia y de formalizar su estancia en este país”.

Las organizaciones anti-inmigrantes reaccionaron de inmediato y minutos después de que el mandatario hiciera sus comentarios, empezaron a circular críticas vía internet en contra de una reforma migratoria.

La Federación para la Reforma Migratoria (FAIR) difundió un boletín en donde exigen al Presidente listar los supuestos trabajos que, según él, los estadounidenses no están dispuestos a hacer.

 

Arizona da su aprobación al plan antiinmigrante

En un revés legal inesperado, el tribunal federal de Arizona dictaminó que la orden de restricción en contra de la Proposición 200 no puede continuar vigente y por tal razón la iniciativa que niega servicios a los indocumentados se convertió en ley a partir del 1 de enero.

La tan anticipada decisión abrió el camino para otros estados donde próximamente se pudieran poner medidas similares a votación dirigidas a los inmigrantes, especialmente para negarles el derecho de obtener una licencia de conducir.

El Fondo Mexico-americano para la Defensa Legal y la Educación (MALDEF), además de calificar el dictamen como un retroceso para la comunidad inmigrante, se comprometió a apelar la decisión si es necesario hasta la Suprema Corte.

La decisión del magistrado David C. Bury, de inmediato desató una ola de reacciones no sólo en ese estado sino también a nivel nacional.

“En Derechos Humanos y la Alianza Indígena Sin Fronteras nos sentimos sumamente defraudados con la decisión del juez, pero esperamos triunfar en el Tribunal de Apelaciones del Circuito 9, ya que se trata de una medida inconstitucional, al tratar de sobrepasar la autoridad federal”, dijo a La Opinión Isabel García, directora de la organización Derechos Humanos de Arizona.

La reconocida activista acusó a los autores de la medida de querer eliminar cualquier posibilidad de diálogo sobre una reforma migratoria, ya que en su opinión la medida elimina una gran cantidad de servicios para los indocumentados.

“Hemos perdido una batalla, pero no la guerra; continuaremos adelante con nuestra lucha de hacer que no se convierta en ley y muy pronto vamos a volver a pedirle al tribunal que detenga su implementación”, informó el abogado Daniel Ortega, cuya firma en Arizona Roush, McCracken, Guerrero, Miller & Ortega está a cargo del litigio en colaboración con MALDEF.

“Les pedimos a los residentes de Arizona que no se desanimen, que continúen pendientes de cualquier desarrollo, porque todo puede cambiar de un momento a otro, estamos confiados en que prevaleceremos en el tribunal, ya que hay varias medidas que no se pueden implementar porque violarían la ley federal, tal como la sección sobre votación”, añadió el abogado.

El abogado adelantó que varias organizaciones comunitarias de Arizona podrían próximamente emitir apelaciones al reciente dictamen.

De acuerdo al procurador Goddar, la Proposición 200 no interfiere con las leyes federales, ya que no impide la prestación de servicios de beneficencia pública (welfare), y sólo impide que se otorguen licencias e inscripción de votantes sin verificar el estatus legal de los solicitantes.