La humanidad trata de solucionar las situaciones que la vida le presenta. En torno a la comida ha ideado maneras para preservarla por periodos extensos, esto le permite tener una dieta variada y completa durante todo el año sin ser preciso que el alimento sea de la temporada. De esta manera lo que solo “se da” una vez anualmente, se puede consumir en cualquier ocasión.

La comida para ser guardada debe someterse a un proceso que retarde la descomposición. Las formas para llevar a cabo esta tarea son variadas, algunas más complejas que otras y también hay unas que funcionan mejor para un tipo de alimento y otras para otro.

 

Conservas

Este método es excelente para frutas y verduras y hay pasos que deben ser tomados en cuenta para tener éxito en la labor:

-Alimentos en el mejor estado; frescos, ni verdes ni muy maduros.

-De tamaño regular o cortados con dimensiones similares.

-Máxima limpieza en el proceso; utensilios desinfectados y de materiales que no reaccionen con el contenido. Usar trapos de materia prima natural (no sintético).

El envase debe llenarse uniformemente y en caso de contener líquido; éste debe cubrir bien el resto de la comida.

Las conservas de frutas que se pretenden hacer dulces tienen la ventaja de que el azúcar es un excelente conservador además de que generalmente la acidez de la fruta evita bacterias peligrosas en la preparación. Para esto es necesario tener determinada cantidad de azúcar en proporción a la cantidad de fruta.