Durante los meses de invierno y especialmente porque el lapso de luz es más corto, nunca pensamos acerca de qué está pasando bajo la superficie y cuando llega la primavera recordamos que la vida es fuerte y duradera. La vida vuelve para decirnos que continúa y que tal vez dentro de muchas primaveras no estaremos para ver el maravilloso espectáculo de nuevos colores y esplendor.

A veces las generaciones parecen como inviernos y primaveras. Durante los años 60, hubo un fuerte tiempo de cuestionamiento y rebeldía contra todo lo que la juventud de esa época pensaba que estaba en contra de su libertad y el derecho a ser ellos mismos. Otras generaciones posteriores se acomodaron más a las reglas existentes y aquellos que una vez estuvieron en contra del sistema son ahora parte de la construcción social y económica que las nuevas generaciones consideran opresivas.

El futuro está ahora dando señales de esperanza y acción hacia la solidaridad y la justicia. Ultimamente he tenido la oportunidad de escuchar a diversos grupos de gente joven provenientes de lugares tan distintos como Goshen, Indiana y Santo Domingo y ambos grupos están haciendo un esfuerzo por llegar a otros y aprender de ellos mientras forjan una nueva identidad.

Las generaciones de más edad se pueden sentir amenazadas por la crítica y presencia de los más jóvenes, en su mayoría es porque temen perder lo que han logrado y acumulado a través de los años. La pregunta es qué se perdió mientras adquirían todas las cosas que poseen.

La mayoría de los individuos en el hemisferio occidental han aceptado una filosofía del consumismo que nos hace invertir todo nuestro tiempo y energía en ‘tener más’ a fin de sentir que ‘somos más’. Esta misma filosofía ha sido exportada como ‘desarrollo’ a los países del tercer mundo y de repente la noción de riqueza y pobreza se han invertido en todo lugar.

Aunque la materia prima y los fósiles que proveen la energía provienen del tercer mundo, es el ‘primer mundo’ el que fija los precios, el intercambio y la forma en que los negocios se realizan.

A fin de ser parte de tal desarrollo, la gente joven tiene que asistir a la escuela por 12 años, después cuatro más de Universidad y probablemente mejorar en ingles y ‘artes’. En realidad, se están preparando para vender sueños y proveer ‘servicios’; en otras palabras, ellos se convertirán en parte de una sociedad alejada de los productos que venden. La gente se vuelve desechable y después de 20 años la persona no está muy segura de cuál ha sido su papel en esta sociedad.

De otra parte, la gente joven está reclamando su derecho a pensar y expresar sus pensamientos a través de arte y obras. El primer paso en esa dirección es que han establecido grupos donde se relacionan entre sí como familia/amigos/puntos de chequeo/mentores. La juventud está buscando nuevas formas de aprender sin repetir la misma cosa año tras año. Ellos cuentan con la energía y entusiasmo para trabajar más duro y no tener miedo de cometer errores.

Yo los animo a todos a que participemos en medios intergeneracionales donde cada uno puede aprender de los otros.

Como dije antes la primavera llegará. Viva la vida!!