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Nuevo plan para no perder su casa... Pero, ojo a los detalles

Por Xavier Serbia

Hace pocos días, el presidente estadounidense, George W. Bush presentó un plan hipotecario para ayudar a más de un millón de familias que verán sus préstamos hipotecarios reajustarse a una nueva tasa de interés.

Pongamos el plan en perspectiva, porque no todos califican.

Cerca de 1,800,000 de hipotecas “subprime” se reajustarán entre 2008

y 2009. De esta cantidad, cerca de 1,200,000 serán elegibles para este nuevo plan que agrupa a bancos, consejerías de créditos, inversionistas, asociaciones y gobierno nacional. Es un tema que puede parecer complicado, pero las fechas y los datos son importantes para entender más al respecto.

En este plan se considerará a aquellas personas con contratos hipotecarios que son de interés ajustable (ARM) y que tienen un interés fijo introductorio por un período máximo de treinta y seis meses (2/28 y 3/27 son un ejemplo de ellos), que hayan sido originados entre el 1 de enero de 2005 y el 31 de julio de 2007 y que tengan un interés que cambie a variable entre el 1 de enero de 2008 y el 31 de julio de 2010.

Una vez pasado este filtro, las personas entran en cuatro categorías: aquellas que son elegibles para refinanciar, aquellas elegibles para hacer una modificación al préstamo, los que necesitan un análisis intenso de su nivel de deuda e ingresos para evitar la pérdida de la propiedad y los que necesitan ayuda.

Quienes entren en la primera categoría, podrán refinanciar con el mismo banco, otro banco o entrar dentro del programa de FHA (Federal Housing Administration). Los bancos son los que determinarán si estas personas pueden obtener un nuevo préstamo. Aquellos con dos préstamos (80/20, por ejemplo) solo recibirían refinanciamiento sobre la primera hipoteca.

Ahora, a los que no son candidatos a refinanciamiento porque otros prestamistas no quieren tomar la deuda, se les intentaría modificar el contrato existente. Es el famoso “congelamiento de la tasa de interés hasta por cinco años”.

¿Criterios? Ellos verán si el dueño reside en la casa actualmente, si pasa el

“FICO test”, y el nuevo pago de la deuda aumentará más del 10 por ciento cuando se haga el reajuste. El “FICO test” determina si el puntaje de crédito actual es menor a 660 y menor que antes de sacar el préstamo original.

Claro que si no se pasan estos criterios, el banco tiene la opción de hacer un análisis más complejo de ingresos, nivel de deuda de la persona, historial de pago y cualquier otro análisis para determinar si a la persona se le podría hacer una modificación.

¿Y si no puede modificarse el préstamo? La opción que queda es permitir el

“short selling” (venta al descubierto) o, inevitablemente, vender la propiedad.

Antes de seguir cualquier paso, es importante informarse bien y tratar con instituciones reconocidas.

Amigo lector de La Columna Vertebral, la Línea de ayuda está siempre a su disposición con sus servicios de información y referidos en el 1­800­473­3003.