“Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas”, es un relato infantil escrito por Lewis Carroll en 1865, numerosas veces reeditado y adaptado al cine y al teatro. La historia de Alicia recorrió el mundo cosechando muchos admiradores pero también a sus detractores, que sostenían que no era un cuento adecuado para niños.

Alicia es una pequeña niña que ve pasar frente suyo a un conejo blanco, de paso ligero, que lleva en su mano un reloj de bolsillo, mientras murmura que se le hace tarde. Alicia decide perseguirlo e ingresa a su madriguera que la transporta hacia un mundo de lógica absurda y personajes raros. Allí descubre a un grupo de animales que festejan el día de su “no cumpleaños”, participa de un curioso juego de críquet y hasta es juzgada por robar una tarta en la corte de la Reina de Corazones. Por suerte para Alicia todo era un sueño y despierta recostada bajo un árbol.

En 1951, Walt Disney realiza la adaptación animada para cine del cuento. La película tuvo mucho éxito y en ella se combinan el cuento “Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas” y una continuación del relato, menos conocida, “A través del espejo”.


Lewis Carroll (Daresbury, Inglaterra, 1832-Guildford 1898) es el seudónimo con el que Charles Dodgson escribió gran parte de sus obras literarias. Fue sacerdote anglicano, matemático, lógico, fotógrafo y escritor. Carroll tuvo diez hermanos, de los cuales él era el mayor. A los 18 años ingresó a la Universidad de Oxford, donde más tarde enseñó matemática durante casi 50 años. En su obra, Carroll deja ver su pasión por la lógica formal y, también, por la literatura fantástica infantil.

Todos los personajes que aparecen en los cuentos de Carroll parecen estar inspirados en muchos de los amigos que lo acompañaron durante su vida. Propio del espíritu de época, estuvo muy influenciado por uno de los grades inventos de esos tiempos: La fotografía. A través de ella exploró las potencialidades de un nuevo arte que prometía revolucionar las demás expresiones artísticas.

Escribió obras de lógica como “Matemática demente” (1888-1893), pero es esencialmente recordado por algunos relatos infantiles que trascendieron época: “Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas”, “La caza de la Snark” y “A través del espejo”