Tal vez parte de crecer es dejar atrás viejos sueños, como cambiando de piel; así se tiene que reconocer que las palabras del pasado no consitituyen una realidad para siempre.

Hoy en día siento que engañé a mis estudiantes de ENL cuando les dije que en Estados Unidos todos tenían derechos, sin importar su status. Solo por el hecho de ser individuos, eso los hacía acreedores a derechos civiles. Cuando les hablé, les hice un paisaje de gente generosa proveniente de todo el mundo, que llegaron aquí y sabían que otros desearían disfrutar de las mismas ventajas que ellos una vez tuvieron.

Como me crié en Latinoamerica, siempre supe que la ley estaba para proteger a los que tenían más dinero y poder. Los derechos legales en esos países son casi inalcalzables, a menos que usted “conozca a alguien”, o pueda pagar muy alto por su libertad.

Tal vez estaba influenciada por el cine, o los libros, pero pensé que EU era diferente.

Aquí la gente tenía elecciones para elegir a los que les representan y si no están de acuerdo sobre algún asunto, se reunen en esfuerzo popular, hacen demostraciones y se hacen escuchar hasta que las cosas cambien.

Ultimamente, mis sueños se rompieron. He visto a cientos de miles salir a las calles para hacer demostraciones en contra de la guerra. No solamente porque desean la paz sino porque además saben que su dinero duramente ganado está siendo gastado por los militares en lugar de estar cubriendo necesidades o creando oportunidades aquí. Pero no ha habido una respuesta de los candidatos elegidos. Este es otro sueño que debe enfrentarse a la realidad.

A fin de ser un político electo, uno necesita mucho dinero, por lo tanto debe vender sus principios a aquellos que le respaldan; o sea los grandes negocios. Luego, no es diferente de los países del tercer mundo, en donde algunas familias toman turnos para gobernar mientras las grandes mayorías pagan por sus errores y lujos.

Pero como lo dije antes, en nuestos países incluso los campesinos saben que esto es un hecho real de la vida. Aquí muchos aún creen que van a ser escuchados.

Bien pronto la gente perderá la confianza en su poder, así como ha sucedido en otros países. Tal vez esa es una razón por la que el ausentismo en la votación continúa creciendo. Después de todo, el público en general empieza a darse cuenta que aquellos que nominan y eligen con los grandes dólares son los mismos que gobiernan y pagan por la seguridad que hace valer las leyes que los benefician. Entonces, para qué tomarse la molestia, si no va a haber un cambio?

No me atrevo a decirle a los immigrantes locales que pueden esperar ser tratados con justicia. Tan solo espero que su resistencia Latina ante la adversidad aumente sus técnicas de supervivencia. Yo sé que ellos pueden confiar en su fortaleza interna y sus círculos familiars. Una vez más podrán apoyarse unos a otros y marchar hacia adelante con sus vidas. Su trabajo y el amor a la vida continuará siendo la luz adondequiera que vayan.