¿Qué hay en un nombre?

Por Pablo Ros

Voces Latinas

Un residente de Indiana tal vez deba cambiar su nombre para obtener su licencia para conducir.

Tuve que cambiar mi nombre este año para mantenerlo igual. La Administración del Seguro Social (SSA, por sus siglas en inglés) y la Oficina de Vehículos Motorizados de Indiana (BMV) siempre me conocieron como “Pablo Francisco Ros”. “Francisco”, mi segundo nombre, lo obtuve por mi abuelo, Francisco Durazo.

No sé qué pensaban tanto la SSA como el BMV. Desde que llegué a este país, hace 15 años, las personas se confunden cuando ven mi nombre completo, el cual incluye el apellido de soltera de mi madre.

En muchos países latinoamericanos, las personas tienen dos apellidos y, en ocasiones, un segundo nombre. En mi caso, la gente se preguntaba si “Francisco” era mi apellido y “Ros” el apellido de mi madre, o si “Ros” era mi segundo nombre y “Durazo” mi apellido. Yo siempre los corregía, pero nunca pensé que esta situación me podría meter en apuros.

Semana pasadas fui a la BMV para verificar mi número de Seguro Social. Yo era una de las 200,000 personas en Indiana que recibieron cartas por parte del BMV en noviembre para solicitar la verificación de datos, ya que sus registros no concordaban con los de la oficina de Seguro Social.

Me preparé para lo que creí sería un encuentro difícil, llevé mi pasaporte (que tiene mi nombre completo como lo usaba en México), mi licencia de conducir, mi tarjeta de Seguro Social y mi tarjeta de residente permanente (que muestra mi nombre como lo acostumbro a usar aquí).

Una señora muy atenta, que al parecer entendió mi caso, me dio dos opciones: “Cambie su nombre, ya sea como aparece en su pasaporte mexicano ­yo no tengo pasaporte de Estados Unidos, ya que no soy ciudadano­ o en su credencial de residente”. En otras palabras, ella me pedía que eligiera entre dos maneras de hacer las cosas: la manera en que escribimos nuestros nombres en América Latina, o como los escribimos aquí.

No lo tuve que pensar mucho. No solamente dejé mi apellido materno en cuanto llegué aquí, por ninguna mejor razón que la de seguir la usanza local, sino porque tuve una maestra insensata que se burló de un compañero latino, a quien al leer su nombre completo en la clase, le preguntaron: “¿Y los cuatro se encuentran aquí?”.

Así que fui a las oficinas del Seguro Social y anulé mi segundo nombre. Regresé al BMV al siguiente día y anulé también ahí mi segundo nombre. Ahora el Seguro Social, el BMV y los federales me conocen con el mismo nombre con que me conocen todas las personas en este país.

Fue más fácil de lo que pensaba. Estuve en una oficina por media hora y en la otra menos de diez minutos.

Sin embargo, aparentemente no es así de fácil para todos. La Associated Press reportó que otro residente de Indiana, que vive en Lak Station, tal vez tenga que empezar a utilizar su nombre completo tal cual aparece en su certificado de nacimiento de Puerto Rico, aunque toda su vida ha utilizado solo un apellido.

Francisco Mendez, de 65 años, hizo una solicitud para licencia Vale, su nombre con el apellido de soltera de su madre.

Mendez dijo que ni siquiera utilizaba el apellido de su madre en su tierra natal, territorio de Estados Unidos cuyos habitantes son ciudadanos norteamericanos por nacimiento.

Hablé a la BMV para averiguar las opciones de alguien en la situación de Mendez. Si los hispanos que siguen la usanza local son forzados a escribir sus nombres como antes, ¿no traería eso más confusión?

Dennos Rosebrough, un representante de la BMV, dijo que las personas en el lugar de Mendez tienen siete documentos alternativos además del certificado de nacimiento, que pueden proporcionar al BMV para solicitar una nueva licencia para conducir (para una lista completa de estos documentos, vaya a www.state.in.us/bmv/3470.htm#primary).

De hecho, los ciudadanos estadounidenses tienen muchas más opciones que los no ciudadanos. Mi tarjeta verde era mi último recurso. Si no fuera por eso, ahora estaría escribiendo un nombre de cuatro palabras.

Rosebrough dijo que no sabe qué pasará con el caso de Mendez, pero tal vez se vea forzado a cambiar su nombre si quiere una licencia. Por el momento, la BMV de otorgó una nota escrita a mano que dice que su aplicación para licencia está en trámite, y que mientras tanto debe usar esta carta en lugar de su licencia.

De aquellos que recibieron una carta de no concordancia por parte de la BMV, unos 60,000 han logrado aclarar su expedientes. Si usted no lo hace para el 31 de enero, podría perder su licencia o credencial estatal.