El calidoscopio o caleidoscopio es un juguete óptico, tradicionalmente de fabricación artesanal. Se trata de un pequeño tubo oscuro, generalmente coloreado a mano, que en su interior tiene una serie de espejos inclinados, pequeños fragmentos de cristales de colores y una abertura por donde se puede mirar en su interior. Al acercar el ojo a uno de los extremos del caleidoscopio, y girarlo con la mano, se pueden ver distintas figuras simétricas que se agrandan y se achican con el movimiento. Es una técnica muy simple que utiliza el juego de espejos para producir efectos visuales de una belleza singular.

Por una pequeña mirilla de vidrio, el caleidoscopio permite ingresar a un mundo mágico, repleto de figuras geométricas y colores brillantes. Es uno de los juguetes más conocidos en el mundo y aunque hoy estén un poco olvidados, todavía se conservan y fabrican.

La palabra caleidoscopio puede usarse, también, para definir conjuntos de elementos diversos o cambiantes; como decir: un calidoscopio de ideas o un calidoscopio de géneros. El termino calidoscopio proviene del griego y significa imagen bella.