Estrategias políticas para desanimar a los inmigrantes

Condensado de “Programa de las Américas”

La política puede ser una cosa horrible, pero se vuelve aún más horrible cuando los políticos se apoyan unos a otros en la estrategia del odio y de los chivos expiatorios.

Esto es lo que está pasando en los Estados Unidos, en donde los políticos y los candidatos de todos los niveles de gobierno se están subiendo al tren anti-inmigrante. Ahora se trata de una estrategia común: el “desgaste a través de la aplicación de la ley.” Mientras tanto, los inmigrantes que realizan los trabajos más sucios del país viven en el temor enfrentando una ofensiva generalizada y el incremento de redadas.

Subiéndole la temperatura al asunto migratorio

El Centro para los Estudios Migratorios (CIS, por sus siglas en inglés) publicó en abril de 2006 un documento titulado “Desgaste a través de la aplicación de la ley: una estrategia costo-efectiva para reducir la inmigración ilegal”. Este documento establece los componentes principales de la guerra de desgaste en contra de los inmigrantes, para socavar sus intereses y desanimarlos en todo sentido.

Jessica Vaughn, analista del CIS dice que “El propósito de la estrategia de desgaste a través de la aplicación de la ley es incrementar la probabilidad de que los extranjeros ilegales regresen a sus países de origen sin la intervención de las agencias de control migratorio”. Los componentes clave de la guerra de desgaste incluyen:

• Eliminar el acceso a empleos a través de la verificación, por parte del empleador, de los números de seguridad social y del estatus migratorio.

• Desanimar el trámite de cuentas bancarias y licencias de manejo que los inmigrantes necesitan cuando buscan empleo.

• Mejorar la comunicación entre agencias federales, incluyendo el Internal Revenue Service para identificar residentes no autorizados.

• Incrementar la cooperación entre los diferentes niveles de gobierno, federal, estatal y local.

• Reducir el número de inmigrantes con visas vencidas por medio de mejores sistemas de rastreo.

• Incremento de redadas.

• Aprobar leyes locales que des-estimulen a los inmigrantes de hacer su hogar en el país,y se haga muy difícil ocultar su estatus migratorio.

El CIS predice que un programa de dos mil millones de dólares aplicados a lo largo de cinco años, reduciría sustancialmente los flujos migratorios hacia los Estados Unidos, al tiempo que incrementaría dramáticamente el flujo de los inmigrantes de regreso a sus países.

Sin licencias de manejo y empleos, debido a la vigilancia centrada en las fuentes de empleo, los inmigrantes abandonarán el país—tantos como 1.5 millones anualmente, predice el estudio del CIS.

La guerra de desgaste

El movimiento restriccionista—liderado por institutos radicados en Washington, DC como el CIS, la Federación para la Reforma Migratoria Estadounidense y Numbers USA—ha optado por esta guerra de desgaste como la mejor

Estrategia para convertir la residencia permanente en los Estados Unidos en una pesadilla permanente.

La estrategia de desgaste en las campañas políticas

Todos los candidatos del Partido Republicano han adoptado en alguna medida la agenda restriccionista.

El candidato Fred Thompson, afirmó que la estrategia de “desgaste a través de la aplicación de la ley” es una solución más razonable y factible [que] las “falsas elecciones” de “ya sea arrestar y deportarlos a todos, o darles a todos amnistía.”

Esta solución más “razonable” apoyada por el candidato Thompson incluye medidas tales como negar recursos federales a gobiernos estatales y locales que suministren servicios sociales a residentes indocumentados, y suspender la ayuda federal educativa a universidades públicas que proporcionen servicios educativos a residentes indocumentados en el estado.

Al detener esta invasión de inmigrantes los gobiernos protegerán a los ciudadanos estadounidenses del “robo de propiedades, tráfico de drogas, tráfico de humanos, incremento del crimen violento, incremento de la actividad de bandas, terrorismo y muchos otros claros peligros actuales y directamente asociados con la inmigración ilegal.”

La guerra de desgaste ya está dejando en sus inicios un rastro de comunidades divididas y familias desintegradas. Detenciones y deportaciones están sacudiendo a comunidades y familias de inmigrantes, al tiempo que los restriccionistas aplauden y piden medidas más fuertes. El miedo y el odio también están escalando en las campañas electorales.