Educación: la otra crisis

Por Israel Ortega*

Las noticias sobre el crecimiento del índice de desempleo y el cierre de los negocios han hecho que las palabras “crisis financiera” suenen por todos lados. Sin embargo, existe otra crisis que recibe considerablemente menos atención en la prensa aunque potencialmente pueda afectar nuestra prosperidad económica y hasta nuestra seguridad nacional. Me refiero al sistema educativo.

En algunas de nuestras ciudades más grandes, casi la mitad de los niños que ingresan en nuestras escuelas públicas no se graduarán de la escuela secundaria. Y, según los informes del Departamento de Educación, el 33% de los niños de cuarto grado, y el 26% de los niños de octavo grado reprobaron sus exámenes de lectura en el año 2007. Teniendo en cuenta que más niños hispanos han ingresado en las escuelas públicas (particularmente en ciudades como Los Ángeles y Nueva York), este tema es de suma importancia para nuestra comunidad.

Además, la Oficina del Censo pronostica que la población hispana crecerá en las décadas que siguen. Por eso todo el pueblo americano debería tomar en cuenta la crisis en nuestro sistema educativo.

Aunque el tema de educación recibió muy poca atención durante la campaña, nos agradó escuchar al presidente electo Barack Obama cuando dijo: “No podemos estar satisfechos hasta que cada niño en Estados Unidos tenga la oportunidad de recibir la mejor educación que queramos para nuestros hijos”.

Ahora bien, en pocos días, el presidente electo Barack Obama tendrá que reconciliar su retórica con la acción cuando anuncie a su próximo Secretario de Educación.

Desafortunadamente, algunos piensan que la mejor manera de mejorar el sistema educativo es incrementar la cantidad de dinero federal para la educación. La realidad es que el verdadero progreso está ocurriendo a nivel local, y no por las obras de Washington, D.C.

A pesar de gastar casi 9,300 dólares anualmente en cada niño que ingresa en una escuela pública, los estudios confirman que los niños están reprobando los exámenes de lectura y matemáticas. La realidad es que no habrá un cambio radical hasta que no se implemente el sistema de la opción educativa, o “school choice.” Con este sistema, se hará todo lo posible para que cada familia pueda escoger adónde mandar a sus hijos. Y esto tendrá un impacto positivo de manera inmediata.

La familia Obama recientemente ejerció la opción educativa al elegir mandar a sus hijas a una escuela privada en Washington, D.C. Ojalá que el presidente electo haga todo lo posible para asegurar que todos tengan ese mismo derecho.

*Israel Ortega es un Asociado de Prensa y Medios de Comunicación y lleva más de media década trabajando en Washington, D.C.