FORD MUSTANG 

Por Enrique Kogan.

En la década de 1960, los automóviles deportivos europeos le ganaban con facilidad a sus rivales americanos. Aún así en Estados Unidos se continuaban construyendo coches grandes y pesados, con motores potentes, mientras que en Europa tenían modelos más pequeños, livianos y con mejor comportamiento en la carretera. Los vehículos europeos eran más estilizados y económicos.

Durante la Segunda Guerra Mundial, los soldados estadounidenses conocieron de primera mano carros europeos y apreciaron sus virtudes, como el Giuletta de Alfa Romeo y el Austin Healey 100. Basados en los gustos del momento, en 1954 Ford presentó el Thunderbird, que era prácticamente un roadster europeo y que nació para competir directamente con el Chevrolet Corvette, el clásico deportivo estadounidense. El Thunderbird caló hondo en los clientes de la época, pero a comienzos de los años 60 comenzó a perder atractivo. Lee Iacocca, quien era entonces el presidente de la Ford Motor Company, junto a su equipo de Ford, empezó a diseñar el sustituto del Thunderbird.

El Nacimiento del Mustang 

El futuro Mustang incluía la posibilidad de escoger entre dos tipos de carrocería (coupé o descapotable), varios tipos de motores, diferentes tipos y colores de tapizado interior y transmisión manual o automática entre otros. El Mustang a punto estuvo de ser llamado Cougar, nombre que recibiría más tarde otro vehículo de Ford. El automóvil fue diseñado sobre la base mecánica del Ford Falcon de forma que las piezas de transmisión y suspensión no tuvieron que crearse de cero sino que simplemente se adaptaron al nuevo chasis.

El deportivo Ford Mustang se presentó oficialmente en la Feria Mundial de Nueva York de 1964 y se convirtió de inmediato en un éxito con más de veinte mil unidades vendidas el primer día, casi medio millón de unidades vendidas en su primer año de existencia y más de un millón de modelos fabricados dos años después de su fecha de lanzamiento, totalizándole a la empresa más de mil millones de dólares en utilidades en sus primeros veinticuatro meses de vida. Uno, de los más grandes aciertos en la historia de la Ford Motors, con su genio a la cabeza, Lee Iacocca, que más tarde en los 80’s supo salvar a Chrysler de la bancarrota.

Ahora el Mustang está volviendo a sus raíces con una apariencia que nos recuerda la época de sus comienzos.

Para el 2009, el Mustang V6 de 210 caballos y el Mustang GT de 300 caballos, se reúnen con el nuevo Shelby GT500 de 500 caballos que ofrece su propio look, ajuste y equipamiento.

Disponibles en estilos de carrocería coupé o convertible, los modelos Mustang V6 son unos viajeros agradables y estilizados. El Shelby GT500 tiene un desempeño cercano al del Corvette.

Puede ser de inspiración retro, pero el Mustang es un coche perfectamente moderno. Rediseñado desde cero para 2005, el Mustang de hoy se presenta más veloz y ágil que nunca.

Ford señala que el Mustang ha estado en producción continua durante 45 años y que se han construido y vendido hasta el momento más de 9 millones de unidades. Eso hace del Mustang el modelo de mayor continuidad en producción en la historia de Ford.

Para 2010 habrá tres estilos de carrocería, un coupé, un convertible y un coupé con techo de cristal. Todos estarán disponibles en las versiones V6 Deluxe y GT de impulso V8, más tarde les seguirán las versiones Shelby y otras.

Para 2009 se une el Mustang Bullitt 2009 del cual la Ford planea construir aproximadamente 7,000 modelos.

El Ford Mustang es una historia americana de éxito. Se mantiene fiel a una idea que sigue atrayendo a gente de todas las edades; aún décadas después de que fue lanzado el original. Cuarenta años después de crear un nicho automotriz completamente suyo, el Mustang se mantiene fiel a sus raíces y está mejor que nunca.