La Columna Vertebral

El futuro es un compromiso de todos

Por Luisa Fernanda Montero

Al cerrar el año que pasó, es justo y necesario que, como comunidad, hagamos un balance de lo que para nosotros significó este 2008.

Como hispanos establecimos las bases de una presencia cívica que de ahora en adelante no podrá ser ignorada. Capitalizando las masas que marcharon en la primavera del año 2006, la comunidad hispana dejó en claro que llegó para quedarse en el panorama político nacional. El papel de los votantes hispanos fue determinante en las históricas elecciones presidenciales de este año, y deberá seguir siéndolo.

La nominación por parte del presidente electo Barack Obama de un importante número de hispanos en su gabinete es un reconocimiento claro al papel actual de la comunidad hispana en el panorama nacional. Pero, si bien es un gesto amable y necesario, no garantiza el éxito de su administración en lo que a las prioridades de la comunidad hispana se refiere.

Ese éxito debe estar marcado por el compromiso de todos los sectores de la sociedad en la que estamos inmersos. Como el país, y más en tiempos de crisis, nuestra comunidad enfrenta una serie de retos que, para ser superados, requieren un nivel de responsabilidad social sin precedentes.

El año que comienza viene cargado de déficits: la crisis del sector inmobiliario, seguida de la debacle del sector automotriz, amenaza con dejar millones de personas desempleadas, lo que ha llevado al presidente electo a incrementar sus objetivos para la creación y mantenimiento de empleo.

Durante la campaña presidencial, Obama prometió crear un millón de empleos. Hace poco menos de un mes anunció su propósito de crear 2,5 millones de puestos, pero modificó sus metas al concluir que la recesión será peor de lo que se creía. En el año 2009 se perderán unos cuatro millones de empleos y el índice de desempleo puede llegar a rondar el 9% de la población activa, frente al 6,7% actual.

La mayoría de los estadounidenses son optimistas sobre las medidas que adoptará el presidente electo cuando llegue al poder. Como hispanos debemos compartir ese optimismo si queremos construir un mejor futuro, a pesar de que asuntos de importancia vital para nuestra comunidad, como las políticas sobre inmigración, deban pasar al extremo de la fila.

Lamentablemente, no podemos pasar por alto que la crisis económica afecta con más ensañamiento a los sectores más desprotegidos, en donde se encuentra gran parte de nuestra comunidad. Por eso, no debemos dejar de ser optimistas, pero tampoco podemos perder la conciencia de que vienen tiempos difíciles, y debemos tomar todas las precauciones que tengamos a nuestro alcance.