¿Qué es mejor: conducir un coche viejo que rinda 25 millas por galón o comprar un coche que rinda 35 millas por galón?

Desde una perspectiva "verde" tiene mucho más sentido mantener tu coche actual en buen funcionamiento tanto como se pueda, pues hay costos ambientales significativos al fabricar un nuevo automóvil y sumar tu coche viejo a los cada vez mayores desperdicios colectivos.

Entre un 12 y un 28% de las emisiones de dióxido de carbono generadas durante el ciclo vital de un coche a gasolina típico se producen durante su fabricación y transporte al distribuidor autorizado.

Tu coche actual ha pasado ya su etapa de fabricación y de transporte, así que comprar uno nuevo propiciaría nuevas emisiones indeseadas de dióxido de carbono. También hay consecuencias para el medio ambiente si tu coche viejo se reduce a chatarra, se desmonta y se vende por piezas.

Si quieres determinar la eficacia de combustible o las emisiones de tu coche actual, hay muchos servicios accesibles en línea. El sitio FuelEconomy.gov del gobierno proporciona estadísticas sobre la eficacia de combustible de centenares de vehículos. Los sitios TrackYourGasMileage.com y MPGTune.com pueden ayudarte a controlar tu kilometraje y proporcionan sugerencias para mejorar la eficacia de combustible para el modelo y marca de tu vehículo.

MyMileMarker.com llega aun más lejos, haciendo proyecciones sobre kilometraje anual, costos y eficacia de combustible según tus hábitos de conducción. Si tienes un iPhone, puedes seguir la huella de carbón de tu coche con el nuevo “Greenmeter App” de Hunter Research and Technologies. El programa usa numerosas variables para hacer sus cálculos "al vuelo" mientras conduces, como las condiciones atmosféricas, el costo del combustible o el peso del vehículo.

Si por alguna razón debes cambiar tu vehículo, una opción es comprar un coche usado que consiga mejor kilometraje que el que tienes actualmente. Hay muchas razones ambientalistas que aconsejan posponer las compras de reemplazo de cualquier cosa, no sólo un coche, para mantener lo que ya está producido fuera del "río de desechos" y demorar los costos ambientales adicionales de fabricar un producto nuevo.