yearsininternet epmarketing1011a
item2
Inicio

elpuenteeditesp

  • Edición impresa de Enero 15, 2013

Lorena Hernández es una joven trabajadora del campo y madre soltera proveniente de Oaxaca. Hoy en día vive en Madrea, California con su hija y una tía. Ella le narró su historia a David Bacon.

Voy a recoger arándanos y me tengo que levantar a las cuatro de la mañana. Primero hago el almuerzo que llevo y después me visto. Almuerzo lo que haya en la casa, generalmente tacos de frijol. Después el ‘raitero’, el que me lleva a trabajar, me recoge faltando quince para las cinco. Trabajo tanto como mi cuerpo resista como hasta las 2:30 de la tarde. Después el raitero me lleva a casa de nuevo y llego allá como entre 3:30 y las 4:00 pm. Para entonces estoy muy cansada.

Le pago ocho dólares por cada viaje. Ahora me pagan seis dólares por cada cubeta que recojo y tengo que llenar casi tres cubetas tan solo para pagar al raitero.

Trato de encontrar trabajo que me permita hacer lo suficiente para pagar por mi almuerzo, el transporte y la renta. Tengo una hija, Liliana, de cuatro años, y también tengo que hacer lo suficiente para pagar por la niñera. Por eso es que recojo arándanos, para tener lo suficiente para sostenerla. Le pago a la que la cuida ocho dólares al día, pero cuando mi tía no trabaja, ella cuida de Liliana.

Mi hija está dormida cuando me voy a trabajar pues tengo que salir temprano, Empezamos a las seis, luego duermo mientras llegamos al campo a trabajar. El contratista nos da nuestras cubetas y nos lavamos las manos antes de empezar. El trabajo no es tan difícil y me encanta ver como se llenan las cubetas. Ahora hay más fruto en la planta, luego podemos llenar más cubetas. Algunas veces volvemos al campo hasta cuatro veces. Primero recogemos lo que está maduro y después volvemos porque las verdes maduran con el calor.

Cada cubeta tiene que pesar doce libras. Este es el segundo año que recojo arándanos, luego no tengo mucha experiencia y solo lleno quince o dieciseis cubetas.

Cuando la fruta está escasa solo logro trece. Los que tienen más experiencia recogen hasta veinte al día. Para recoger muchos tienen que dejar de almorzar. Después de recoger la cosecha, mis manos se sienten cansadas, sucias y maltratadas. Las lavamos inmediatamente con agua fría pero después duelen mucho. No nos dan guantes pues ellos dicen que se estropea la fruta.

No tengo amigos, solo conocidos del trabajo. Ellos no tienen responsabilidades como yo, por eso me quedo en casa los fines de semana. Ellos comparten sus historias pero yo tengo una hija y no salgo los fines de semana. Lavo la ropa de mi hijita, pues entre semana estoy muy cansada. Tampoco hay tiempo de limpiar la casa entre semana, eso también se hace el fin de semana.

No tengo una visión de mi futuro, No quiero pensar en eso, si sé que quiero trabajar cada día. Por mi edad, no creo que vuelva a la escuela. Mi trabajo será trabajar en los campos. Estoy en paz con mi situación actual. Me encantaría volver a la escuela pero es demasiado tarde para mi. Tal vez algún día...

 


 

bottonbannerabajo


 

I Inicio I Locales I Internacionales I Nacionales I Columnas I Entretenimiento I Deportes I Clasificados I Publicidad I Escríbanos I Conózcanos I English Section I Advertise I Contact us I Archivo I Enlaces I

 

El Puente, LLC. ©

 

 

 

guiacomm

ep2013

danzapeligrosacol1a

mouse

sbt

letrasgraficoboton1

banner5dic12

Locales
Internacionales
Nacionales
Columnas
Entretenimiento
Deportes
Clasificados
Conózcanos
Escríbanos
Publicidad
English Section
Advertise
Contact us
Archivo
Enlaces
botoneditesp
smallseleccionado2
smallad2a1a1
Inicio Locales Internacionales Nacionales Columnas Entretenimiento Deportes Clasificados Conózcanos Escríbanos Publicidad English Section Advertise Contact us Archivo Enlaces