El barco de los ratones

Érase una vez un barco
no mas grande que un zapato,
y el capitán de este barco
era el capitán don Pato.
 
En la bodega encontraron
doce ratoncitos blancos.
Les echan cadena al cuello
y los atan a los bancos.
 
A remar!
Ratoncitos, a remar,
que el barco se hace a la mar!
 
El barco encalló un buen día
y no puede navegar.
Tres ratones marineros
lo quieren desencallar.
 
El capitán desde el puente
dirige bien la maniobra
y les dice a los ratones:
“ Vamos! Manos a la obra!”
A remar!
Ratoncitos, a remar,
que el barco se hace a la mar!
 
Javier Vilar
 
 
El Pato
Debajo del pico, el pato
-el pico es su gran nariz-
mira, desde hace un buen rato,
como baila una lombriz.
Le da risa ver la danza
del gusano juguetón.
Esta cerca y no le alcanza.
Pato de buen corazón!
 
Alfredo Marqueríe