En Estados Unidos se pueden encontrar muchas cosas. Hace algunos años era difícil encontrar alimentos de otros paises en los pueblos pequeños de Estados Unidos e incluso en lugares cosmopolitas como Nueva York encontrar cosas de México, Argentina o Guatemala era toda una tarea. Uno tal vez podía encontrarlas en restaurantes costosos o en lugares exclusivos, pero no en las tiendas del barrio. Cuando volví al país en 1990, los mexicanos no podían encontrar tortillas en Goshen, Indiana. Había solo tres tiendas mexicanas en un area de cuatro o cinco condados, donde uno podía comprarlas..

No solo las tortillas eran escasas; uno no encontraba casi a nadie que hablara español ni se hallaban lugares que prestaran servicio en ese idioma a la gente.

Poco a poco empecé a ver más caras latinas poblando el área y de repente, incluso las grandes tiendas anglo decidieron vender tortillas y queso Chihuahua.

Los empleadores necesitaban trabajadores y la gente necesitba trabajo, pero junto con su capacidad de trabajo trajeron sus tradiciones, su idioma y su comida.

Ahora se pueden encontrar tortillas en todas partes, hasta en las gasolineras. La mayoría de la gente habla de tacos y tortillas e incluso los restaurantes de comida rápida tratan de cambiar, de hamburguesas a gorditas y “wraps”, y otras formas de usar las tortillas..

La mayoría de los mexicanos sigue comiendo su comida y el idioma español ha aumentado su influencia en todos los Estados Unidos y se extiende hasta Canadá.

Ultimamente, cuando conozco personas de muy al norte, les pregunto: “Venden tortillas allí?” Su respuesta inmediata es “Sí!”

Al escuchar la respuesta vienen a mí imágenes de caras oscuras con gran fuerza interna, de individuos que dejaron su tierra por circunstancias económicas.

Al escuchar el español, ver las tortillas y sus caras, pienso: “Esta es la revolución silenciosa de la tortilla”, poco a poco aquellos cuyos ancestros poblaron mucha de esta tierra, han vuelto al territorio y al hacer esto, han contribuido el pan de maíz, que está vinculado a su forma de vida en la tierra sagrada.

Ahora, no solo los mestizos sino también los indios de las Américas vienen hacia Estados Unidos. La globalización los está sacando de sus tierras, pero hay otras formas de conquistar.

Cada conquistador debe saber que al final es conquistado por aquellos que subyuga. Tal vez, esto es algo para recordar ahora que se habla tanto de la guerra.