Para realizar los platillos más sabrosos, lo importante es disfrutar la preparación. Los ingredientes pueden ser los más sencillos; sin embargo, el cariño con que se hacen los eleva a "manjares".

 

Tortilla Azteca

Las cantidades de esta receta son relativas al tamaño del recipiente en que lo vamos a hacer. Éste a su vez depende de cuantas personas van a comer.

Necesitamos Tortillas, frijoles, jamón, pollo deshebrado, tomates verdes, cebolla, ajo, agua, crema y queso (para gratinar). Además es importante que el molde sea adecuado para meter al horno y que tenga unas tres pulgadas de profundidad.

Empecemos... Ponemos a hervir los tomates verdes y cuando se cuezan los molemos con un poco de sal, ajo y cebolla; quedando una salsa verde no picante. La tortilla la freimos manteniéndola suave y se coloca una capa de tortillas sobre toda la base de nuestro recipiente. Luego ponemos una capa de frijoles, una de pollo y una de salsa. Repite la tortilla, los frijoles; ahora jamón, otra vez salsa y así hasta llegar al grueso de pulgada y media.

La salsa puede ser abundante o regular, dependiendo de qué tan caldoso lo preferimos. Por último se pone crema, queso y se mete al horno durante unos 15 minutos a temperatura baja para que se integre y el queso gratine.

 

Licuado de durazno

El complemento perfecto para esta comida es una bebida deliciosa y nuestra propuesta es: licuado de durazno.

Necesitamos tres duraznos frescos y grandes, 1 1/2 litro de agua y azúcar morena al gusto. A los duraznos se les quita el hueso y se muelen en la licuadora con los demás ingredientes. Servimos con hielo.