Anoche, mientras luchaba con mi editorial, recibí una llamada telefónica de Argentina, que iluminó mi pensamiento. Había mirado las noticias con los mismos asuntos y pocas soluciones, la guerra y violencia armada continuando en muchos lugares como Irak, Afganistán y Colombia entre otros muchos y otros lugares donde la vida y muerte de la gente es violenta debido a la ambición de otros. Parecía que la historia simplemente se repetía otra vez.

Entonces, llamó mi amigo y me contó una historia emocionante. Me habló de un vecindario en Buenos Aires, donde la gente estaba protestando creativamente por su situación.. Parece que ha habido un sistema de apagones escalonados impuestos a los vecindarios. En este caso la situación llevaba dos días.

La gente reaccionó. Ellos se organizaron en su propio estilo, usando su poder para crear disidencia sin destruir propiedades o ser ofensivos a otros. Ellos decidieron hacer hogueras en medio de las calles y se reunieron alrededor del fuego mientras hacían mucho ruido con ollas vacias y compartían un mate.

A los ojos del extranjero esta es una situación peculiar. La gente estaba riendo, compartiendo e incluso divirtiendose con la situación.

Su fortaleza proviene de la respuesta masiva comunitaria en forma ordenada. Esta no es una respuesta sumisa, por el contrario es muy creativa. En el momento cuando las autoridad probablemente esperaban una rutina sin cambios, la gente estaba ejerciendo su derecho a protestar y estaban ganando fuerza. Desde que Argentina empezó a verse enfrentada a los tremendos problemas económicos, sus ciudadanos no se han estado quietos. Ellos se han organizado en torno a los vecindarios a fin de enfrentar la escasez, solucionando así los problemas como comunidad, por ejemplo con la creación de cocinas comunales.

El mensaje me refescó. Mientras miraba por mi ventana, podía ver el paisaje blanco. se veía hermoso y sin embargo tan callado. Se podía pensar que todo estaba muerto. No había arboles verdes, ruido o gente. Entonces empecé a pensar en la primavera y cómo debajo del blanco manto de nieve hay tanta vida.

Recordé el trabajo de personas que han dado su tiempo voluntario para traer una propuesta de un oficial de relaciones humanas a esta área. y recordé las protestas anti-bélicas pasadas y actuales. Hasta ahora el poder ha seguido en manos de otros, pero veo un renovado interés en los debates sobre la presidencia de EU. Las protestas no fueron en vano, los individuos están despertando y uniendo las manos en un esfuerzo común. Una vez más la gente está asistiendo a las reuniones comunitarias y presentaciones políticas y desean participar.

En los pueblos se está levantando una discusión contínua en torno a la economía de autosostenimiento y de tener vecindarios que sean gratos a sus vecinos. Cuando la gente asiste a esta clase de reuniones están haciendo más por una política angi-globalización, que cualquier mandato político. La gente está ganando una vez más el poder de cambiar las cosas a nivel personal y local. Cuando los individuos encuentran su lugar en una respuesta colectiva, aunque a veces no lo veamos, empieza a actuar una energía creativa poderosa.

Estoy agradecida por la fuerza continua de la vida porque sí existe. La vida está llena de esperanza, esta Ud. Siendo parte de esto?