Precandidatos demócratas critican a Bush por Irak y su política doméstica

Estas son algunas de las opiniones de los candidatos:

Todos los participantes —a excepción del senador Joe Lieberman que la llamó “guerra justa”— criticaron a la administración Bush por el involucramiento en Irak y por sus políticas de seguridad nacional, que consideraron erradas, unilaterales y costosas en términos de la relación con los aliados. Aun así, Lieberman criticó a Bush por no haber meditado un plan para después de la ocupación de ese país.

Wesley Clark aseveró que la actual Administración no hizo lo suficiente para prevenir los ataques del 11 de septiembre. Dijo que la guerra contra Irak fue un acto premeditado y preparado por Bush antes que esos atentados tuvieran lugar.

“Tenemos un presidente”, afirmó, “que usa el tema de la seguridad nacional como parte de su juego político”.

En caso de ser elegido presidente, opinó Kerry, trabajará para establecer una línea de coordinación y cooperación con las naciones amigas y buscará otro enfoque hacia el Medio Oriente: “Es necesario atender a las cuestiones económicas y sociales en esa región; de otra manera vamos a encaminarnos a una confrontación entre civilizaciones que no queremos”.

Después que Brokaw introdujo el tema del TLC, Dean y Kucinich por un lado y Lieberman por el otro, fijaron los polos en este tema. El ex gobernador de Vermont señaló que la globalización del capital no fue acompañado de “la globalización de los derechos de los trabajadores”. Kucinich dijo que era necesario desafiar el nuevo orden internacional, que es dominado por las grandes corporaciones.

Lieberman, en cambio, indicó que Estados Unidos ha ganado 900 mil nuevos empleos como consecuencia de ese acuerdo.

En el tema del cuidado médico, Kerry dijo que Bush quiere privatizar el Seguro Social, y que si él es elegido hará de la mejora del sistema de salud una prioridad. Kucinich hizo ver que la mayor parte de los 1.6 billones anuales que cuesta el régimen de atención médica nacional, sirve para pagar jugosas retribuciones a altos ejecutivos de esa industria y no para curar a las personas. A este respecto, el senador Edward, abogado litigante de profesión, exaltó el sistema jurídico del país, pero hizo ver que es necesario crear un panel de personas independientes para “calificar” los litigios tan abundantes en la industria médica, con el fin de mantener esos costes bajos.