Un sueño dentro de un sueño

¡Recibe en la frente este beso!

Y, por librarme de un peso

antes de partir, confieso

que acertaste si creías

que han sido un sueño mis días;

¿Pero es acaso menos grave

que la esperanza se acabe

de noche o a pleno sol,

con o sin una visión?

Hasta nuestro último empeño

es sólo un sueño dentro de un sueno.

Frente a la mar rugiente

que castiga esta rompiente

tengo en la palma apretada

granos de arena dorada.

¡Son pocos! Y en un momento

se me escurren y yo siento

surgir en mí este lamento:

¡Oh Dios! ¿Por qué no puedo

retenerlos en mis dedos?

¡Oh Dios! ¡Si yo pudiera

salvar uno de la marea!

¿Hasta nuestro último empeño

es sólo un sueño dentro de un sueño?

 

Volver

Es tan placentero volver

que siempre me estoy yendo.

No intentes comprenderme,

ni yo mismo me entiendo...

 

Será que cuando las almas

aprenden el idioma de los sentimientos

y sin decirse nada pueden entender

lo que se está diciendo,

¿cualquier espacio es apto para un encuentro?

 

La levedad,

sin embargo,

siempre reclama...

es por eso que estoy volviendo.

Vuelvo para verte,

para reconstruirte

nuevamente en mí

después de tanto tiempo.

 

Nunca te olvidé, es cierto,

conmigo siempre estuviste

por cada camino que recorrí

en busca de quien sabe qué,

que no encuentro...

Estuviste sosteniendo mi rumbo,

ese que hoy me devuelve

a tu puerto.

 

¿Si de nuevo me iré?

Dalo por seguro...

como que siempre vuelvo.