Fuertes acusaciones entre miembros de LULAC

Ex miembros de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC) de Arizona, que fueron suspendidos temporalmente de sus puestos, hicieron fuertes acusaciones en contra de esta organización por su falta de interés en la comunidad latina y malversación de fondos.

Los directivos estatales de LULAC denunciaron una serie de irregularidades en la dirección interna de la organización en Arizona, lo que ha dejado en evidencia la problemática que divide a una de las entidades de mayor arraigo entre los hispanos.

Organizaciones y activistas se reunieron para ofrecer su apoyo al director de LULAC en Arizona, Samuel Esquivel, quien fue suspendido temporalmente de sus funciones por directivos de la organización en Washington, D.C.

El conflicto comenzó cuando directivos de LULAC en Washington, D.C. acusaron a García de utilizar el nombre de esta organización sin su autorización para organizar un boicot y amenazar con una demanda en contra de la escuela Maxine O. Bush, donde ­según García­ se han presentado una serie de ataques raciales contra estudiantes latinos.

Desde hace varios meses García ha realizado fuertes denuncias contra la escuela y el Distrito Escolar Roosevelt, al cual acusó de no hacer nada para ayudar a los niños latinos y proteger al director.

García aseguró tener pruebas de corrupción y malversación de fondos dentro de administraciones pasadas de LULAC en Arizona. “Todo se trata de una venganza de la oficina nacional”, aseguró el ex director de educación en entrevista.

Después de su suspensión, García fue nombrado director del Departamento de Educación del Arizona Hispanic Community Forum.

El tema será uno de los más candentes que se discutirán el próximo mes de mayo cuando se lleve a cabo la reunión estatal de LULAC en la ciudad de Tucson, Arizona, y donde se nombrarán nuevos directivos.

La nieve azota en nordeste y centro

Una feroz tormenta invernal con un saldo al menos de tres personas muertas, obligó a cancelar cientos de vuelos, afectó el tráfico de las carreteras en el centro de Estados Unidos y amenazó con sepultar el nordeste del país bajo una helada capa de más de 30 centímetros de nieve.

Las advertencias acerca de la tormenta se extendieron desde Wisconsin hasta Nueva Inglaterra, donde el Servicio Meteorológico Nacional declaró una advertencia de ventisca hasta el domingo antepasado. Al mediodía del sábado nevaba ya en partes de Wisconsin, Illinos, Virginia y partes de los estados de Nueva Inglaterra.

Los meteorólogos vaticinaron hasta 45 centímetros de nieve para el norte de New Jersey y acumulaciones hasta de 50 centímetros para partes de Nueva Inglaterra. Para el norte y el suroeste de Ohio se vaticinaron hasta 30 centímetros de nieve.

Para los viajeros, la tormenta significó retrasos y frustraciones. Unos 400 vuelos fueron cancelados en el aeropuerto internacional O’Hare, de Chicago, y docenas más fueron suspendidos en el aeropuerto Midway de la misma ciudad.

Echan la casa por la ventana

Los costos de la pompa y el aparato de la toma de posesión del presidente George W. Bush fueron los mayores de la historia estadounidense y subrayarán el acento imperial de una ceremonia republicana. De acuerdo con estimaciones oficiales, el costo de los festejos alrededor de la ceremonia de juramento del mediodía del jueves superó los 40 millones de dólares, que fueron sufragados en gran parte gracias a los esfuerzos de un comité privado que literalmente ha barrido dinero de personas y grupos que o están ferozmente identificados ideológicamente con el mandatario o tienen interés en sus propuestas. Los 40 millones de dólares no incluyen el costo de las masivas medidas de seguridad, pero sólo con ellos ya supera en siete millones de dólares el costo de la primera toma de posesión del presidente William Clinton, considerada hasta ahora como la más cara de la historia estadounidense.

Amenaza Bush a tiranos

Estados Unidos se pondrá activamente del lado de las democracias y los oprimidos porque “la supervivencia de la libertad en nuestra tierra depende cada vez más de su éxito en otras tierras”, advirtió el presidente George W. Bush. “La mejor esperanza para la paz en nuestro mundo es la expansión de la libertad en todo el mundo”, dijo Bush en el agresivo y relativamente breve discurso de su segunda toma de posesión, en una ceremonia que con todo su triunfalismo, pompa y ceremonia, se dio en el marco de extraordinarias medidas de seguridad y un ambiente de rencor político. Bush hizo, de hecho, una declaración de globalismo al destacar la relación entre la preservación de las libertades en su país con su existencia y avance en otras naciones, pero pareció reclamar para Estados Unidos un papel como juez y parte, al proclamar que “la política de Estados Unidos es buscar y apoyar el crecimiento de instituciones y movimientos democráticos en cada nación y cultura, con la meta última de terminar con la tiranía en el mundo”.

La Industria de las carnes ‘viola derechos’ de inmigrantes

Los trabajadores inmigrantes en las industrias cárnica y avícola de Estados Unidos arriesgan hasta la vida para ganarse el pan, porque sus empleadores aprovechan su estatus migratorio para negarles compensación si se accidentan y su derecho a formar sindicatos, denunció Human Rights Watch (HRW).

La intimidación, la falta de indemnización, las represalias y amenazas de despido contra quienes denuncian abusos laborales ocurren con frecuencia en las fábricas donde se procesan la carne y el pollo, según el informe de 175 páginas de HRW.

HRW recomendó la aprobación de leyes estatales y federales que ayuden a reducir las lesiones laborales, penalicen a empresas que violen los derechos laborales y protejan los derechos humanos de los trabajadores.

El análisis de HRW se basó en parte en investigaciones realizadas en las fábricas empacadoras de carne en Nebraska, los mataderos de cerdo en Carolina del Norte y las procesadoras de pollo en Arkansas.

El reporte, titulado Sangre, sudor y miedo: los derechos laborales en las fábricas de carne y pollo de Estados Unidos, se enfocó en las empresas más grandes de la industria, entre éstas Tyson Foods, Smithfield Foods y Nebraska Beef.

Según Compa, los abusos laborales en estas fábricas permanecen casi impunes porque el gobierno federal prácticamente ha ignorado el problema.

Estas condiciones suponen ahorros para las empresas porque éstas, con frecuencia, deniegan indemnización a los empleados que se accidentan en el trabajo mientras “el gobierno hace casi nada”, indicó Compa.

Las crecientes demandas de producción, sumadas al hacinamiento en las fábricas, una escasa capacitación laboral y pocas salvaguardas, aumentan la peligrosidad en estos sitios de empleo, señaló el informe.

“Muchas veces los trabajadores no reciben compensación por sus lesiones porque las empresas no las reportan, postergan o rechazan los reclamos, y toman represalias” contra los afectados, dijo HRW.

Jamie Fellner, directora del programa de EU de HRW, consideró que esta situación es similar a la detallada hace un siglo en la novela La jungla, del autor estadounidense Upton Sinclair.

En esa obra, Sinclair detalla las peripecias de inmigrantes lituanos en las fábricas y mataderos de Chicago, situados en barrios de miseria y donde la corrupción empresarial convive con la explotación de los empleados, la explotación laboral no es ficción sino un fenómeno que afecta a centenares de trabajadores extranjeros en EU.

Tyson Foods destacó en un comunicado las medidas emprendidas a favor de los trabajadores inmigrantes, entre éstas clases de inglés, servicios pastorales y de consejería y una inversión de “millones de dólares” para la seguridad laboral y productos ergonómicos.

También dijo que realiza “avances” hacia la instalación de equipos automatizados para facilitar la labor en las fábricas, además de que emplea enfermeras y expertos en seguridad laboral.

Para Michelle Waslin, analista del Consejo Nacional de La Raza (NCLR), el informe es providencial “porque destaca el vínculo entre la explotación laboral y el estatus migratorio”.

“Muchos de estos empleados son indocumentados que no denuncian los abusos o no forman sindicatos por miedo a ser despedidos o deportados. Es hora de que el Congreso corrija esta vulnerabilidad a través de la reforma migratoria”, puntualizó Waslin.

Familia de los ex braceros defienden sus derechos

Esposas, viudas e hijas de los ex braceros que trabajaron en Estados Unidos entre 1942 y 1967 se han convertido en locutores importantes para exigir el dinero que se adeuda a estos mexicanos, a quienes se les descontó el 10% de su pago por el trabajo en el campo por concepto de fondo de ahorro. En esta ocasión, con el propósito de defender los casi 300 millones de pesos aprobados en el presupuesto de 2005 para el pago de este adeudo, decenas de ex braceros se manifestaron frente al Consulado General de México en Los Ángeles. El evento fue meramente simbólico, ya que hace unos días el gobierno mexicano aseguró que las modificaciones que pretende hacer al presupuesto federal no afectarán ese rubro. Aún así, encabezados por su dirigente, Baldomero Capiz, los ex braceros hicieron acto de presencia. Y sus familias también.