ADIÓS DÓLAR, HOLA EURO

Por Emad Mekay

WASHINGTON (IPS) Bancos centrales de todo el mundo se desembarazan de sus dólares y compran euros, en un intento de evitar nuevas pérdidas por la depreciación de la divisa estadounidense, según expertos británicos.

Para el sondeo, patrocinado por el Banco Real de Escocia, se consultó entre septiembre y diciembre a altos funcionarios de 65 bancos centrales que controlan un tesoro de 1,7 billones de dólares.

El informe, conocido la última semana de enero, también constató que más de la mita de los bancos centrales percibe ahora el dinero y el mercado de deuda de la eurozona como más atractivos para la inversión que los estadounidenses.

El dólar ha alcanzado casi todas las semanas desde comienzos de noviembre mínimos históricos respecto del euro, con un breve lapso de tranquilidad en diciembre.

Pero la cotización de la moneda estadounidense se ubica ahora en su peor momento en 10 años en comparación con otras divisas mundiales como la libra esterlina, el yen japonés, el franco suizo, los dólares australiano y canadiense y las coronas sueca y danesa.

La caída del dólar se debe, fundamentalmente, al actual déficit de cuenta corriente de Estados Unidos, y constituye, según expertos, una señal negativa de la imagen que a los ojos del resto del mundo tiene la política económica de George W. Bush.

Bush convirtió el enorme superávit fiscal que heredó de su antecesor, Bill Clinton, de 236.400 millones de dólares, en un déficit de 413.000 millones.

Algunos economistas pronosticaron una estampida de la moneda estadounidense al euro, lo que socavaría el rol del dólar como divisa de reserva predominante en el mundo desde hace 60 años, durante los cuales los bancos centrales han acumulado el billete verde casi sin pausa.

El informe de Central Banking Publications es la primera evidencia concreta de que los grandes bancos centrales están cambiando el rumbo.

Ministros de finanzas del Golfo decidieron a fines del año pasado cambiarse al euro, y a comienzos de enero el Banco Central de Arabia Saudita pronosticó que la divisa europea tendrá en un futuro próximo una participación mayor en las reservas mundiales.

El informe de la semana pasada menciona la debilidad del dólar como la principal razón por la que cambia la composición de las reservas bancocentralistas de todo el mundo.

En cierta medida, los bancos centrales continuarán financiando el actual déficit fiscal estadounidense comprando bonos del Tesoro, pero Washington no puede contar con esa fuente de dinero como en el pasado, según el estudio de Central Banking Publications.

“La diversificación de bienes en dólares a bienes en euros parece desarrollarse con más rapidez de lo que se anticipaba hace dos años”, consideraron los expertos.

La tendencia, al parecer, continuará. Algunos economistas argumentan que el dólar debe caer entre 15 y 20 por ciento adicional para que el déficit estadounidense llegue a un nivel razonable.

La depreciación del dólar podría tornarse una gran caída si cunde el pánico entre los inversores privados y eso contagia a los bancos centrales, advierten economistas.

Si, por ejemplo, China y Japón decidieran vender una parte de sus inmensas reservas de dólares, la divisa colapsaría, mucho más allá del máximo previsto de 20 por ciento.

“China y Japón, o cualquiera de los dos por separado, podrían causar un colapso total del dólar vendiendo apenas una pequeña parte de sus reservas. De hecho, probablemente no tendrán que hacerlo, sino apenas dejar de acumular o enlentecer sus compras para que el dólar se precipite”, concluyó.