Qué hace nuestra gente los fines de semana?

Por: Jimmer Prieto

Si me hubieran hecho esta pregunta hace 15 años, tal vez mi respuesta habría sido otra. Fundamentalmente, porque la cantidad de gente era mucho menor y por lo tanto, las tiendas y negocios con ofertas latinas se podían contar con los dedos de una mano. Hoy en día, la comunidad ha crecido como un todo y no hay un espacio de la vida diaria que transcurra sin la influencia de los hispanos. En solo Michiana, las escuelas registran una población inmigrante del 35%, hay más de 80 iglesias que ofrecen servicios en español y una planta de 20,000 obreros en todos los ramos de la producción distribuidos en 500 fábricas.

Por estas razones resulta más interesante que nunca preguntarse qué hace nuestra gente los fines de semana, cuáles son las actividades que copan la vida familiar los días de descanso.

Comencemos por decir que nuestra gente busca salir. Su concepto de diversión está asociado a compartir con otros. A pesar del intenso frío de invierno, la gente visita los restaurantes, se reúne en las tiendas y se aglomera en los clubes deportivos. En verano llenan los parques con la algarabía de sus niños y los partidos de fútbol invariablemente nutridos por la compañía de amigos y de familiares, o simplemente aficionados que corean entusiasmados a su equipo predilecto.

No es difícil seguir el rastro a nuestra gente los fines de semana. Si se trata de adultos con familia se les ve en las tiendas haciendo el “mandado” para llenar sus despensas de tortillas, frijoles y mucha carne. Si se trata de jóvenes solteros, se les encuentra bailando en alguna de las “disco” instaladas en el área, especialmente el sábado en la noche.

Lamentablemente no todo es diversión. Todas las familias nos hablaron de las numerosas tareas domésticas que hay que cumplir, tales como lavar la ropa, ordenar los trastes y arreglar la casa; o en ocasiones paliar la nieve, ir a reciclar y hasta reparar el carro, cuando no hay un “part-time” adicional para aliviar un poco los gastos regulares.

Los domingos tienden a ser más familiares. La mayoría se levanta un poco más tarde, asiste a misa o se congrega en su iglesia, ve películas en español o se reúne alrededor de la computadora y de la buena comida preparada con especial esmero para recibir la visita de la familia extendida.

Los fines de semana de nuestra gente son sencillos, cálidos y agradables. Aunque muchos mani-festaron que su descanso no es suficiente dada la pesada jornada semanal, generalmente de más de 40 horas de trabajo, podemos concluir que nuestra gente constituye una comunidad saludable, que goza la vida y puede reírse a carcajadas, tiene muy buen genio y despliega una gran capacidad para amar y trabajar.