¿Qué hacen soldados estadounidenses en República Dominicana ­ de nuevo?

Por: Tim Shenk

Quinientos soldados estadounidenses han desembarcado en el sur de la República Dominicana para llevar a cabo el acuerdo “Nuevos horizontes 2006”, un tratado entre los gobiernos estadounidense y dominicano.

Según artículos publicados en el periódico dominicano El Nacional y el mexicano, Prensa Latina, los soldados vinieron para construir cuatro clínicas médicas e iniciar un programa de asistencia humanitaria a largo plazo. De aquí a mayo, la presencia norteamericana militar aumentará a 3,000.

Decenas de organizaciones locales protestaron la llegada de las tropas, llamándolos “una oprobiosa invasión para garantizar el dominio militar de Haití y agredir desde nuestro suelo a toda América Latina.”

Si hacemos un recuento histórico, notaremos que el pueblo dominicano tiene bastantes motivos para no confíar en la presencia de militares norteamericanos en su país.

En el año 1915, EEUU mandó a sus tropas a ocupar la frontera RD-Haití.

En 1965 los Marines pisaron tierra dominicana otra vez, con el pretexto de “restaurar el orden” en Santo Domingo. En realidad apoyaron a los golpistas que habían derrocado al presidente izquierdista Juan Bosch.

La historia revela muy pocos casos donde las fuerzas armadas estadounidenses hayan llevado a cabo intervenciones humanitarias.

En el año 1947 el consejero político americano George Kennan sabía que el 50 por ciento de la riqueza en el mundo la poseía el pueblo norteamericano, con sólo 6.3 por ciento de la población mundial.

“No debemos engañarnos pensando que pudiéramos permitirnos el lujo de tener altruismo y sentimientos de benefactor del mundo”, dijo Kennan. “Es necesario concentrar nuestra atención, en todos los lugares, en nuestros objetivos nacionales directos.”

Esta idea ha permeado la política extranjera de EEUU durante los últimos casi 60 años, tanto en administraciones democráticas como republicanas. La actual guerra en Irak es solamente la última en una tradición larga de usar la retórica de la justicia para propagar políticas de dominación.

Regresemos ahora a la situación actual en la República Dominicana.

Asistencia humanitaria es una idea linda. A la República Dominicana le hacen falta clínicas médicas y equipos, pero ¿por qué mandar a 3,000 soldados norteamericanos a trabajar en construcción en un país donde la mayor preocupación de la población es el desempleo?

El desembarque de los soldados en Barahona, una ciudad no muy lejos de la frontera con Haití, nos hace pensar que esto puede ser parte de una estrategia para proteger sus intereses comerciales en la región, dado el surgimiento de la izquierda en América Latina (como Hugo Chávez en Venezuela, Evo Morales en Bolivia y ahora René Preval, elegido el 7 de febrero en Haití).

Esta línea de pensamiento provoca más preguntas: ¿Cuántos acuerdos de este tipo se están llevando a cabo en América Latina, a pesar de las protestas masivas entre las poblaciones? Y ¿cuántos soldados estadounidenses se encuentran en América Latina con fines “humanitarios”?

Estos son asuntos que nos deben preocupar. Al fin y al cabo, son nuestros impuestos los que hacen todo esto posible.