QUIEN NOS ESCRIBE?

Con una destacada plasticidad de estilos, Fernando Pessoa ­escritor, periodista y poeta portugués- supo plasmar en su obra las contradiciones internas que atraviesan a toda persona. Publicó sus artículos y poemas con diferentes personalidades, cada una de las cuales, tenía su propia forma de escribir, orientación política y estilo. Incluso llegó a contestarse entre sus personajes, logrando pequeñas polémicas literarias.

Los “heterónimos” son personajes ficticios en cuya personalidad se escuda el autor de la obra, y la presenta como verdadera. Se le atribuye a Pessoa ser uno de los primeros en utilizarlos, aunque mucho antes ya habían sido usados como recurso de escritura. En el caso de Pessoa podría hablarse de diferentes personalidades, diferentes “yos” del autor, que incluso, según las anécdotas, solía confundir con la realidad. Lo impredecible y la impuntualidad suelen ser mencionados como dos de los rasgos más recordados de Pessoa.

Pessoa es una de las influencias más importantes de la literatura potuguesa. Una universidad de Porto, en Portugal, lleva su nombre. Entre sus obras y heterónimos están: Poesías de Álvaro de Campos; Poemas de Alberto Caeiro; Odas de Ricardo Reis y Libro del desasosiego de Bernardo Soares.


EL IDIOMA UNIVERSAL

El esperanto fue el nombre que se le otorgó a un idioma inventado por el doctor y lingüista polaco Zamenhof (1859-1917) con pretensiones de universalidad. Tras una década de trabajo, Zamenhof dispuso la divulgación y enseñanza del esperanto como un medio de comunicación y entendimiento entre las diferentes naciones. El nombre proviene del seudónimo de su inventor “Dr. esperanzado”. Basado en la idea de la universalidad de las raíces de los hombres y la invariabilidad de las estructuras de los idiomas, se propuso construir un lenguaje capaz de ser aprendido universalmente con la conjunción de unos pocos sufijos y prefijos derivados, principalmetne, del latín. Por este motivo, el esperanto es un idioma planificado, inventado, sin historia; quizás por esta razón no logró imponerse.

Pensado originalmente como una segunda lengua complementaria internacional, el esperanto tuvo una importante divulgación mundial desde principios del siglo XX hasta la primera guerra mundial. Luego de las guerras, existieron algunos intentos de fundar una nación esperantista y, hasta, por poco tiempo, se convirtió en un idioma oficial. Por su identificación con sectores comunistas y conspiradores el esperanto fue perseguido y reprimido como una lengua indeseable.

Los hablantes actules del idioma se calculan en millones y están distribuídos en los 5 continentes.