En esos momentos, cuando tenemos tanta gente desplazada en el mundo entero, pienso en las veces en que ante los problemas creemos que no hay ninguna solucion buena.

Cuando veo lo que está pasando con los inmigrantes en EU, como se sienten perseguidos y casi que descartados por esta sociedad, me imagino su dolor y desilusión.

Cada ser humano espera trabajar para lograr por lo menos un lugar que pueda llamar suyo; no me refiero necesariamente a una posesión, sino a ese lugar que asociamos con hogar y seguridad.

Miles de inmigrantes o familias donde por lo menos uno es inmigrante se enfrentan ahora a cambios súbitos en sus vidas.

También espero que la gente aquí no pague las consecuencias de la partida involuntaria de ellos. La economía está mostrando más y más señales de debilitamiento y todos esas casas vacías y falta de clientes la empeorarán aun más.

Y respecto a aquellos que han decidido volver a su lugar de origen, espero que puedan ver su territorio nacional con nuevos ojos, con los ojos de oportunidad y demandando el respeto e igualdad allí, en el lugar donde deben tener todos los derechos a quejarse y a cambiarlo.

También espero que a su regreso dejen atrás el uso y consumo de las mercancías asociadas con el lugar que dejan.

Imagínense! Van a tener la oportunidad de ir a una plaza de Mercado de verdad y comprar productos frescos! Podrán mandar hacer ropa con una de las muchas costureras que hacen trabajos fabulosos, que aquí solo los muy ricos pueden costearse.

Pueden tener zapatos hechos a mano en lugar de los hechos de plástico en fábricas extranjeras.

Podrán adornar sus casas con piezas de arte auténticas, hechas por artesanos de su país, en lugar de usar cosas sintéticas y de plástico.

Los tiempos serán duros, pero uno puede convertirlos en formas emocionantes de ver la vida bajo una nueva perspectiva.

Tengo una amiga que perdió todo su equipaje viajando a Leticia, en el Amazonas. Le tocó comprar un par de pantalones y dos camisetas en el mercado, pero se hizo amiga de una gente de la localidad que sintió pesar por sus circunstancias. No solo tuvieron un buen tiempo sino que crearon un negocio nuevo

Como mucha gente perdía su equipaje, ellos empezaron a crear conjuntos especiales para proveerles lo básico a los turistas.

Parece color de rosa, pero si creo que en una situación cambiante a uno le va major sin tanto equipaje y una mejor disposición mental.

Los que pertenezcan aquí también tendrán que buscar formas mejores de enfrentar las cosas. Probablemente algunos se beneficiarían de todas las casas vacías, carros de segunda y artículos desechados. Parecerá una gran venta de garaje.

Pero al momento de comprar hay que recordar: Siempre ha habido migrantes. Ellos son gente como sus ancestros, que tuvieron que partir un día, pues otros les hicieron la vida imposible. Cuando se fueron ya no hubo más sirvientes ni esclavos y sus reinos temporales cayeron. Tal fue el caso del Goshen bíblico, cuando la gente salió de Egipto.

Los egipcios se quedaron con todos sus tesoros y construcciones para ellos solos y empezaron a declinar.

Los que escaparon pudieron comenzar vidas nuevas, pero habían llevado consigo los valores e ídolos aprendidos y quedaron prisioneros de sus propios deseos.

Solo aquellos que dejaron todo, pudieron ver la nueva tierra.