La Columna Vertebral • Los jóvenes tienen la palabra… ¡y el voto!

Por Luisa Fernanda Montero

Las elecciones primarias que vienen avanzando en todo el país han traído varias sorpresas, entre ellas, el abrumador número de votantes hispanos activos en las urnas, un fenómeno que para disgusto de muchos antiinmigrantes no puede ser ignorado en las bases políticas de los candidatos a la presidencia. El voto latino cuenta, es determinante y va en aumento.

Gratifica entender que los esfuerzos de decenas de organizaciones comunitarias en todo el país por alentar a los hispanos a participar políticamente y a hacer escuchar su voz a través de su voto no han sido vanos.

Estamos decidiendo el futuro del país en el que vivimos y en esa medida también el nuestro.

Además de haber observado de cerca la participación de los latinos en este proceso electoral, ya por demás histórico, he visto con el mayor agrado la participación de los jóvenes en el proceso político. Jóvenes que, no contentos con ejercer el derecho al voto, se han lanzado a las calles a defender a sus candidatos y se han movilizado como voluntarios en las campañas llevando consigo toda la pasión y la fe propias de su edad.

Eso reconforta porque nos recuerda que los jóvenes no solo son nuestro futuro sino que también forman parte de nuestro presente, y porque nos hace creer nuevamente que es posible una democracia en la que las necesidades y los intereses del pueblo se toman en cuenta.

Los jóvenes hispanos no han sido la excepción, muchos de ellos, aprovechando su bilingüismo, se han enlistado como voluntarios en asociaciones y agencias comunitarias para informar y ayudar a los grupos más necesitados.

Con pancartas o sin ellas, jóvenes hispanos están dando un ejemplo que debemos seguir como comunidad.

Todos debemos involucrarnos de uno u otro modo con los procesos políticos que vive el país. Si nuestra condición migratoria nos impide votar, podemos animar a los ciudadanos que conocemos a ejercer el derecho al voto.

Si aún no lo ha hecho, no es tarde, infórmese, averigüe qué opinan los candidatos de los temas que a usted le preocupan: la salud de sus hijos, su educación, sus posibilidades laborales, la situación de los más de 12 millones de inmigrantes que esperan un camino a la legalidad.

No permita que la indiferencia le arrebate el derecho a decidir: vote.