Es con la propliferacíón de la imprenta que el periodismo se construye como una verdadera profesión, y se empieza a percibir un salario por esta actividad. En general los primeros periodistas eran hombres de letras, con influencia social y voz autorizada. En los primeros periódicos de masas que surgen en las nuevas ciudades industriales, los periodistas comentaban los hechos más relevantes de la vida política de su país. Con el tiempo, lo que comenzó a hacerse por vocación adquirió rasgos profesionales fortalecidos por la incorporación del periodismo en las carreras universitarias. Con la masificación de la fotografía, el periodismo la incorporó como recurso para graficar y guiar la lectura de los textos.

Llamado el “cuarto poder” por su capacidad de ejercer presión sobre la opinión pública, el periodismo necesita de su materia prima para existir: la noticia. La notica es tal, en cuanto se divulga. Por eso, al periodismo le pertenece la alquima propia de transformar un “acontecimiento” ordinario en una “noticia”.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) incorpora con claridad a la libertad de expresión y prensa como derechos indeclinables.

La multiplicidad de medios de comunicación, en nuestro tiempo, posibilitó la proliferación de periodistas. Los blogs son un fenómeno reciente que permite que cualquier persona con acceso a internet pueda publicar sus ideas y expresiones, con relativa facilidad. Suele cuestionarse la idoneidad de estos “nuevos periodistas” pero no puede ponerse en duda la libertad que tienen para hacerlo.