La Música

La armonía, la melodía y el ritmo son los tres elementos básicos de la música, que es la combinación de sonidos agradables al oído y es también el arte de combinar los sonidos de la voz humana o de los instrumentos musicales logrando lo que se conoce como una composición musical. Para lograr una sensación agradable al oído de la audiencia, se utilizan principios fundamentales o elementos básicos:

El ritmo: repetición de sonidos y silencios.

La armonía: concordancia de los sonidos cuya unidad básica se conoce como acorde.

La melodía: conjunto de sonidos que suenan sucesivamente y se perciben con identidad y sentido propio.

Los sonidos se distinguen y caracterizan por:

La altura: resultado de la frecuencia que produce un cuerpo. Puede ser grave o agudo.

La duración: el tiempo que duran las vibraciones que lo producen.

La intensidad: fuerza con la que se producen los sonidos y es representada por la amplitud.

El timbre: cualidad que ayuda a distinguir los diferentes instrumentos y voces.

La música es considerada como un producto cultural que pretende suscitar la experiencia estética del oyente; es también un estímulo en el campo perceptivo del individuo, que a su vez tiene varias funciones como son el entretenimiento, la ambientación y la comunicación.

La palabra música, proviene del latín: mousik y significa “el arte de las musas”.

 

La música como herramienta en la educación infantil

Un placer para los oídos que además ayuda a las personas a sensibilizarse y ponerse en contacto con su entorno. Esta peculiar forma de arte, es una herramienta útil en la educación, sobre todo en la temprana edad.

A través de ella los niños se ponen en contacto con la naturaleza, con la sociedad, aprenden y al mismo tiempo que se entretienen, se divierten. En la educación Infantil los contenidos se agrupan en tres grandes ámbitos de conocimientos y experiencias donde la música es de gran ayuda:

Identidad y Autonomía Personal; con esto se pretende que los niños y niñas se conozcan a sí mismos e interactúen con los demás. Gracias a la música los pequeños logran ir controlando su cuerpo y exploran sus posibilidades de expresión. Se vuelven más seguros, sociables y autónomos.

Medio Físico y Social: gracias a la música los chiquitines reproducen los sonidos de la naturaleza, del medio que los rodea, son capaces de crear ritmos y movimientos.

Comunicación y Representación: sensibilizan su audición y adquieren la capacidad de expresarse por medio de sonidos, ruidos, canciones y bailes. De esta manera logran comunicarse mejor y pueden representar diversos conceptos desarrollando la capacidad sonora y auditiva.

Por medio de la música se puede lograr que el proceso de enseñanza-aprendizaje sea más efectivo, pues van asociando los sonidos con su realidad, logrando así aprendizajes significativos que utilizarán a lo largo de su vida y en su estancia en la escuela, puesto que favorece el desarrollo de la capacidad de concentración, de memorización y de expresión. Es una de las formas en que se acercan al mundo que los rodea y se van integrando activamente.