Inicio

elpuenteinfantil

  • Edición impresa de Febrero 5, 2013

infantil0213aA MARGARITA DEBAYLE

Margarita, está linda la mar,

y el viento

lleva esencia sutil de azahar;

yo siento

en el alma una alondra cantar;

tu acento.

Margarita, te voy a contar

un cuento.

 

Este era un rey que tenía

un palacio de diamantes,

una tienda hecha del día

y un rebaño de elefantes.

 

Un kiosko de malaquita,

un gran manto de tisú,

y una gentil princesita,

tan bonita,

Margarita,

tan bonita como tú.

 

Una tarde la princesa

vio una estrella aparecer;

la princesa era traviesa

y la quiso ir a coger.

 

La quería para hacerla

decorar un prendedor,

con un verso y una perla,

una pluma y una flor.

 

Las princesas primorosas

se parecen mucho a tí.

Cortan lirios, cortan rosas,

cortan astros. Son así.

 

Pues se fue la niña bella,

bajo el cielo y sobre el mar,

a cortar la blanca estrella

que la hacía suspirar.

 

Y siguió camino arriba,

por la luna y más allá;

mas lo malo es que ella iba

sin permiso del papá.

 

Cuando estuvo ya de vuelta

de los parques del Señor,

se miraba toda envuelta

en un dulce resplandor.

 

Y el rey dijo: “¿Qué te has hecho?

Te he buscado y no te hallé;

y ¿qué tienes en el pecho,

que encendido se te ve?”

 

La princesa no mentía,

y así, dijo la verdad:

“Fui a cortar la estrella mía

a la azul inmensidad.”

 

Y el rey clama: “¿No te he dicho

que el azul no hay que tocar?

¡Qué locura! ¡Qué capricho!

El Señor se va a enojar.”

 

Y dice ella: “No hubo intento:

yo me fui no sé por qué;

por las olas y en el viento

fui a la estrella y la corté.”

 

Y el papá dice enojado:

“Un castigo has de tener:

vuelve al cielo, y lo robado

vas ahora a devolver.”

 

La princesa se entristece

por su dulce flor de luz,

cuando entonces aparece

sonriendo el buen Jesús.

 

Y así dice: “En mis campiñas

esa rosa le ofrecí:

son mis flores de las niñas

que al soñar piensan en mí.”

 

Viste el rey ropas brillantes,

y luego hace desfilar

cuatrocientos elefantes

a la orilla de la mar.

 

La princesa está bella,

pues ya tiene el prendedor,

en que lucen, con la estrella,

verso, perla, pluma y flor.

 

Margarita, está linda la mar,

y el viento

lleva esencia sutil de azahar:

tu aliento

 

Ya que lejos de mí vas a estar

guarda, niña, un gentil pensamiento

al que un día te quiso contar

un cuento.

 

 

 


 

I Inicio I Locales I Internacionales I Nacionales I Columnas I Entretenimiento I Deportes I Clasificados I Publicidad I Escríbanos I Conózcanos I English Section I Advertise I Contact us I Archivo I Enlaces I

 

El Puente, LLC. ©

Locales
Internacionales
Nacionales
Columnas
Entretenimiento
Deportes
Clasificados
Conózcanos
Escríbanos
Publicidad
English Section
Advertise
Contact us
Archivo
Enlaces
Inicio Locales Internacionales Nacionales Columnas Entretenimiento Deportes Clasificados Conózcanos Escríbanos Publicidad English Section Advertise Contact us Archivo Enlaces