México del Norte

Por:Jorge Mújica

¿Dónde quedó la lanita?

Hay una noticia buena y una mala. La buena, para seguir la tradición de alegrarse por anticipado, es que hay una partida especial en el presupuesto de este año, para ser utilizada exclusivamente en servicios de y para los migrantes.

Es un dinerito que se pudo incluir en el presupuesto federal en el anexo 17, a pesar de que México sigue en crisis.

Se trata de 130 millones de pesos mexicanos que deben utilizarse en los migrantes, divididos en tres partes: Apoyo a Migrantes tiene 50 millones de pesos; Apoyo a Consulados se lleva otros 50, y Otros servicios a Embajadas tiene asignados 30 millones.

Por mandato del Congreso de la Unión, 20 millones de pesos deben destinarse exclusivamente a atender la situación de las mujeres migrantes con problemas de violencia doméstica. Deben usarse en servicios para la protección de estas mujeres y sus hijos. Otros 10 millones, así lo expresa claramente la aprobación de los fondos, deben quedar en manos de los consulados para los gastos que los servicios ocasionen. Otra vez en buen español, querría decir que deben gastarse en servicios de protección consular, es decir, en abogados y servicios legales cuando sea necesario.

El resto del dinero es para aplicarlo a diversos servicios para los migrantes, entre ellos la repatriación de cuerpos de paisanos que mueren de este lado y que sus familias quieren enterrar del otro.

La mala noticia

La mala noticia es que el dinero no aparece por ningún lado. En teoría, Hacienda debió haberlo entregado a Relaciones Exteriores, y para estas alturas debía estar en manos de los consulados.

Pero no es así. Según una "fuente generalmente bien informada", el dinero está en la Secretaría de Agricultura, y según otra "fuente", esto se debe a que el dinero estaba en el rubro de "desarrollo sustentable".

La Oficialía Mayor de Relaciones Exteriores ya mandó dos peticiones a Hacienda, incluyendo una carta a principios de enero, pero hasta hoy no ha sido entregada.

Los paisanos siguen muriendo y todavía no hay dinero para repatriar los cuerpos. En promedio, el Consulado General de México en Chicago recibe unas 160 peticiones de ayuda par repatriación de cuerpos cada mes, y cada repatriación cuesta alrededor de unos 3,000 dólares.

Obviamente, ningún consulado paga los gastos. De vez en cuando, de acuerdo al magro presupuesto que tenga, ayuda a las familias con unos dolaritos. Pagar los dos mil traslados al año, sólo de Chicago, agotaría el presupuesto aprobado por los diputados, y ya no quedaría nada para las víctimas de violencia doméstica, y menos para los chicles de los compañeros trabajadores de los consulados de protección.

Así las cosas, se saluda la intención del Congreso, que finalmente hizo algo loable por los migrantes, pero no queda más que ponerle tache a quien está deteniendo los recursos. Las familias de los "héroes" fallecidos de este lado están esperándolos.

 

Siguen investigaciones sobre fraude en licencias

de conducir

Una compañía impresora de Indianápolis está siendo investigada en relación con la producción de documentos falsos que ayudaron a cerca de 100 extranjeros a obtener ilegalmente licencias de conducir en Indiana.

Los documentos estaban tan bien hechos que fácilmente se deducía la participación de un equipo profesional. La compañía Rubber Stamp Co, manifestó haber realizado negocios con Elizabeth Lang, del condado de Marion. La sra. Lang, de origen chino, quien trabajaba como traductora en la oficina de licencias de Indianápolis, está casada con un estadounidense y según los investigadores ayudó a más de 100 extranjeros a obtener identificación falsa de Indiana.

Durante la investigación también fue revelado que su esposo, Adam Lang, quien dirige el centro cultural Asiático en Greenwood había tenido negociaciones anteriormente con la compañía impresora, la cual ha tenido grandes pérdidas económicas debidas al cierre temporal del lugar hasta que la investigación pertinente concluya.