Casi 200 muertos y 1,400 heridos en el mayor atentado terrorista en la historia de España

Más de 190 muertos y unos 1,400 heridos es el balance provisional del mayor atentado terrorista ocurrido en España, lo que conmocionó a todo el país e hizo que los partidos políticos dieran por terminada la campaña electoral en vista de las elecciones generales del domingo.

Diez bombas estallaron en tres estaciones de Madrid y sus alrededores, en la misma línea ferroviaria. Los artificieros de la policía encontraron otros tres artefactos sin estallar, según el ministro del Interior, Angel Acebes.

Siete bombas explotaron en la estación central de Atocha, una de las más importantes de Madrid, una en la estación de Santa Eugenia y dos en la Pozo del Tío Raimundo, en las afueras de Madrid, informó el ministro del Interior, Agel Acebes.

Las explosiones se produjeron hacia las 7:30 de la mañana, hora punta del tránsito, con cuatro o cinco minutos de intervalo y sin previo aviso.

Su Majestad el Rey Juan Carlos I se dirigió por segunda vez a todo el país. La primera desde el desafortunado intento de golpe de Estado del 21 de febrero de 1981. Además de condenar los atentados, de expresar dolor y la solidaridad personales y de su familia a todos los españoles, en espcial a las familias afectadas, pidió al país “firmeza, unidad y serenidad”.

Entre las víctimas había un número considerable de inmigrantes, muchos de ellos latinoamericanos.

El drama iba aumentando a medida que transcurrían los minutos. El paseo de la Castellana (la más importante arteria vial madrileña) se llenó de ambulancias, bomberos y policías; el tráfico, que suele ser caótico a esas horas del día, había prácticamente desaparecido fruto de una conmoción que tardó pocos minutos en dar la vuelta al mundo.

No obstante, el carácter solidario de los madrileños quedó patente al organizarse de manera espontánea grandes filas de gente dispuesta a donar sangre en los hospitales y en los centros móviles de la Cruz Roja. Tanta era la multitud que también al filo de las 11:00 de la mañana el gobierno madrileño emitía un comunicado anunciando que se disponía ya de toda la sangre necesaria. En Barcelona bastaron tres horas para recolectar la misma cantidad de sangre que en otras ocasiones habían tardado tres días.

El Ministerio del Interior dispuso a media tarde de una página web (www.mir.es) en la que se puede acceder para saber el nombre, apellidos y centro hospitalario donde se han instalado a las víctimas.