Mendoza: Tierra de Vino y Cordillera

Pegada a la cordillera de los Andes está la provincia de Mendoza, en Argentina. En una tierra, que es un desierto natural. Ha sido convertida en una abundante productora de vino y aceituna irrigándola con el agua que cae de la nieve que se derrite en las altas cumbres. A los lados de la carretera los viñedos se extienden cargados de frutas para convertirlos en vinos altamente reconocidos en el mundo.

En la ciudad de Mendoza, durante el fin de febrero y el comienzo de marzo se celebra la Vendimia. Festival de tradición agrícola que celebra los frutos del campo en el tiempo del año en que se corta la uva. Eventos culturales, danzas tradicionales y comidas típicas en todas las plazas principales. Todo con sabor a cosecha.

Enormes cumbres podemos observar en la provincia de Mendoza copadas con nieve por la elevada altura. En estas se encuentra el Aconcagua, el pico más alto del hemisferio occidental con 6959 metros sobre el nivel del mar. La cordillera es casa de guanacos mamíferos parecidos a las llamas, cóndores y liebres.

Casi en la frontera con Chile se encuentra el Puente del Inca. Un fenómeno natural que consiste en agua que brota de adentro de la tierra cargada con abundantes minerales que se depositan sobre la estructura natural. Estos minerales han ido reforzando el puente que cruza sobre un caudaloso río. Un hotel de lujo abandonado desde comienzos de siglo hacía uso de las aguas termales.

En el antiguo camino entre Argentina y Chile que cruza la cordillera rodeando empinados desfiladeros se encuentra plantado el Cristo Redentor. Justo entre la frontera de los dos países a cada lado se pueden ver las banderas sacudiéndose con el poderoso viento andino. El Cristo es testimonio de un pacto hecho el 17 de Enero de 1937 entre los dos países. La placa a sus pies lee la siguiente frase:

“SE DESPLOMARAN PRIMERO ESTAS MONTAÑAS ANTES QUE ARGENTINOS Y CHILENOS ROMPAN LA PAZ JURADA A LOS PIES DEL CRISTO REDENTOR”

Fotos y reportaje por

Yizzar Prieto