Érase una vez, cuando Información decidió estar disponible a todas horas en todo lugar. Ella decidió volver loco al mundo mostrando su poder para envolver a cada uno en en el pozo oscuro de las malas noticias. Cada periódico, estación de radio y television traía noticias de guerras, explosiones, violaciones, violencia y muerte.

A fin de tener un compañero, ella decidió recorrer la vida con Temor. Temor tenía gran poder; podía detener la vida misma volviendo a cada uno en alguien desesperanzado e inactivo. Cada ser humano que se cruzó con esta poderosa pareja se sintió más aislado e individualista.

Cada uno era sólo UNO, por lo tanto tenía sólo Un sueño, Una necesidad, y Un propósito, satisfacer a Uno mismo. El resto de la gente en el planeta eran sólo vagas reflexiones de la existencia de UNO.

Mientras Información se acercaba más y más a UNO, Temor aparecía y abrazaba a Uno, entonces Uno corría y se arrastraba hasta el sótano para reunir mucha PROTECCIÓN.

Frente a Uno, vivía Simplón. Simplón no le prestaba mucha atención a Información. Simplón vivía en su propio mundo, no tenía miedo, pero era muy ineficiente.

Un día Miembro de Familia llegó al pueblo. Miembro de Familia tenía padres, hermanos, tías, tíos, abuelos, etc. Ellos hacían mucho ruido y parecían nunca tener suficiente alimento o dinero, pero a pesar de todo parecían disfrutar la vida.

¡Eran muy molestos! Nunca pensaban en mañana, nunca temían al día siguiente y no tenían nada que perder.

Miembro de Familia empezó a tener problemas en el pueblo. NADIE quería relacionarse con ellos. En vista de esto, ellos decidieron reunirse y llevar sus problemas al Abuelo.

Toda la noche la pasaron ‘informando” al Abuelo acerca de la situación. Cada Miembro habló al mismo tiempo, hicieron mucho ruido y estaban muy excitados. Al amanecer, el Abuelo dijo: “Yo voy a dormir ahora, ustedes esperen aquí”.

Miembros de Familia se miraron entre sí sin entender nada, pero se sentaron y esperaron. Pronto les dió hambre a unos y sed a otros y otros querían hablar o irse a dormir. Como eran muchos se organizaron y algunos cocinaron, otros hicieron jugo, otros se hicieron cargo de los niños y así se hicieron cargo de todo.

Miembros de Familia estaban muy enojados con Abuelo, pero continuaron hablando, colaborando y esperando.

En la tercera noche, Abuelo salió para estar con ellos y ellos se sentaron a su alrededor mientras esperaban sus palabras de sabiduría. En lugar de eso él hizo muchas preguntas. “¿Qué estaban haciendo? ¿Habían podido comer? ¿Cómo estaban los niños? ¿Tenían miedo? ¿Habían ido por más información?”

Ellos empezaron a explicar de acuerdo a lo que habían hecho y a las dos últimas preguntas ellos dijeron: “ No, no tenemos miedo” “No, no salimos por más información, lo esperabamos a usted”.

Él los miró y se rió.

“Información no vale nada, si ustedes no hablan entre sí y trabajan juntos. Información no es mala, pero igual que la comida en exceso, causa dolor de estómago, si no has digerido.

Cuando piensas acerca de la información y cuidan el uno del otro, ya no están sin esperanza. Se han hecho libres y activos porque sienten la fortaleza de cada uno”, y él añadió “No me necesitaban sólo a mí, se necesitaban unos a otros”

Entonces un Joven Miembro de Familia preguntó: “ Pero, y qué de UNO”.

Abuelo contestó:” Ya no tienes miedo y ahora tienes conocimiento”. “Ve, y habla con UNO, para que se convierta en un Miembro de Familia”.

Varios de los Miembros de Familia salieron a hablar con Uno, y Uno1, y Uno2, y Uno3, y Simplón.

Ellos no enseñaron nada, sólo compartieron y escucharon primero, mientras cocinaban, trabajaban y reían.

Muy pronto, Miedo decidió que ése no era un pueblo agradable para vivir en él.