Tengo gran respeto y admiración por aquellos que son capaces de trabajar y no tan solo hablar de los asuntos. Hablar está bien, especialmente si a uno le gustan las conversaciones largas llenas de datos académicos y técnicos acerca de los problemas, pero en realidad no tiene que hacer nada al respecto pues no es su responsabilidad.

Yo me acuerdo de conversaciones así en la universidad, cuando como estudiantes pensabamos que teníamos una respuesta para cada cosa. Actualmente cuando leo algunos de los comentarios en los periódicos acerca de inmigración, la venta de bienes nacionales a extranjeros o la Guerra, tengo la impresión de que continuamos hablando, más que todo en almuerzos y reuniones para tomar café. Después, cada cual se va para su casa y continúa su vida intocada por cualesquiera que fuera el problema en cuestión.

Siguiendo ese orden de cosas podemos decirle a la gente que tal vez no es el momento oportuno para solicitar privilegios de conducir. Mientras tanto ellos deben esperar un año o más hasta que pueda hacerse, pero ellos siguen enfrentando la tarea diaria de llegar al trabajo, llevar los niños a la escuela y hacer sus compras. Cómo pueden hacer todo esto? Eso no es parte de la conversación, a menos que ellos decidan quedarse en casa hasta que llegue una solución a sus problemas de transporte.

También podemos decirle a los campesinos de los países afectados por los acuerdos comerciales con los EU que le dejen sus tierras a la agro-industria, empiecen a comprar alimentos procesados importados de EUA y además empiecen a ‘progresar’, siendo buenos clientes de la mercancía proveniente de EU, tal como autos, tv’s, videos y todos esos electrónicos que han hecho tan feliz a la gente en Estados Unidos. Al tiempo que eso ocurre en otros países, podemos continuar gozando de los bajos precios subsidiados de nuestra comida y mientras cenamos si es que tienen personas interesadas en conversar a la hora de comer, podemos hablar de los paises subdesarrollados y cómo ellos no aprender a cambiar sus circunstancias económicas

Claro está que no nos damos cuenta de algunas realidades ya que no nos afectan directamente pues mantenemos un estrecho círculo se amigos, miembros de iglesia e intereses que constituyen nuestro mundo personal. Hasta cierto punto Narciso aplaudiría nuestra actitud. Amamos al que se nos parece, los otros están equivocados, son pecadores, peligrosos o idiotas según sea el caso. A menos que hagamos un esfuerzo conciente de relacionarnos con gente que no está en nuestro círculo de influencia podemos continuar produciendo palabras maravillosas y elocuentes que despliegan todo nuestra educación adquirida, pero la transformación de sí mismos o los problemas, se verá afectada solo para empeorar.

Los problemas no crecen por sí mismos sino porque fallamos en responder a ellos con el debido interés.

En estos últimos tiempos he visto más y más personas vinculadas a conversaciones más cortas pero con acciones más significativas. He aprendido a respetar y admirar a varios de ellos y sé que hay una creciente emoción ante los problemas, ya que se ven como retos que deben enfrentarse con fe, creatividad y real preocupación de unos por otros.

Que no lo deje el tren de la historia! Unase a un diálogo significativo y activo con otros!

En todo el mundo hay gente como usted interesada en que las cosas cambien y están haciendo su parte. Esta dispuesto a hacer la suya?