México del Norte

El que la hace no la paga

Por:Jorge Mújica Murias

Con la novedad que ya no es cierto aquello de que “el que la hace la paga”. En su infinita y todopoderosa sabiduría, algunos legisladores gringos han encontrado la fórmula mágica para remediar la bola de gastos inútiles que han hecho en Irak y que han sumido a este país en la peor de sus deudas en la historia.

En el estado de Georgia, la Cámara de Representantes aprobó ponerle un impuesto del cinco por ciento a las remesas de los inmigrantes indocumentados. El dinero, según los congresistas, será usado para pagar los servicios que la administración de George W. Bush ha ido cortando cada año desde que se fue a meter a Irak. Será usado para pagar programas de ayuda a los indigentes.

El susodicho impuesto será del 5 por ciento, según aparece en la iniciativa de ley HB1238, aprobada el 14 de febrero (como para demostrarle su amor y amistad a los inmigrantes), por 106 votos a favor y 63 en contra. Todavía falta que la aprueben los senadores.

Para asegurarse de que no le cobran a los ciudadanos que legítimamente mandan su dinero a cuentas de banco de Suiza, la ley dice que al mandar dinero fuera de Estados Unidos, la persona tendrá que mostrar sus papeles de residencia. Si no tiene, le cobrarán el impuesto.

No están solitos los brutos legisladores de Georgia. Es más, no son más que una bola de copiones, porque un día antes de aprobar su tarugada, una similar ya se había aprobado en Arizona. Allá en Phoenix, la Cámara Baja aprobó la Resolución HCR2037, presentada por el Comité de Apropiaciones, que le cobra un impuesto todavía mayor, del 8 por ciento, a las remesas de los indocumentados.

Eso sí, los legisladores de Georgia por lo menos se vieron un poco más finos, y usarán el dinero para pagar programas sociales, pero los antiinmigrantes de Arizona quieren la lana, ni más ni menos, que para pagar un muro triple a lo largo de sus 576 kilómetros de frontera con México. Así pues, resultará que en Estados Unidos el que hace la barda no la paga.

Otras prioridades

Pa’ que no se quede solita, la iniciativa va con 40 más, una peor que otra, que piden desde mandar a la Guardia Nacional o “grupos milicianos” a la frontera, permitir a la policía detener, transportar y deportar indocumentados para “apoyar a las autoridades federales”, tomar huellas digitales y muestras de ADN a los indocumentados detenidos para una base de datos, crear centros de detención temporal con tiendas de campaña, rentar casas a indocumentados y multar a los patrones de trabajadores sin papeles.

Pero la ley es sólo un petatazo, un ataque más contra los inmigrantes que no llega muy lejos. Igual que el Muro de la Idiotez del Republicano de Wisconsin Jim Sensenbrenner, el impuesto puede que nunca llegue a ser real. Tienen que aprobarlo otros dos comités de la Cámara de Representantes y después ir al Senado. Si se aprueba, se pondría como plebiscito en las elecciones de noviembre. Es la única forma de obligar a que se haga, pues de otra forma lo vetaría la gobernadora Demócrata Jane Napolitano.

Y la gober anda ocupada en otras cosas, como una multa diaria de medio millón de dólares por no cumplir una orden de la corte de mejorar sus programas para 150 mil estudiantes de Inglés como Segunda Lengua. La orden es del año 2,000, cuando un juez federal determinó que Arizona no le daba las mismas oportunidades a todos sus estudiantes. La multa comenzó el 25 de enero, y el 24 de febrero sube a un millón al día.

Y Janet necesita compensar los recortes de la administración Bush, que podrían medio matar de hambre a miles de envejecientes en Arizona. Bush propone cortarle el presupuesto al “Tucson Community Food Bank”, que alimenta a los ancianos en 3,600 casas. Se calcula que uno de cada cinco ancianos en Arizona hacen “dieta forzosa” por lo menos una vez al año por falta de alimentos.

Y tiene que lidiar con la propuesta de sus propios Republicanos de recortar el seguro de salud de 14 mil adultos, padres de los niños registrados en Kid Care. Dice el jefe financiero Republicano en el Congreso de Arizona, Bob Burns, que “cada quien debe ser responsable de sus gastos”, y quiere tronarle 10 millones de dólares al seguro de salud.

Habrá que enguajarle la boca con jabón. Si cada quien debe pagar por sus cosas, deben pagar ellos por su mítica barda, en vez de tratar de cobrársela a quienes mandan remesas.