Es una tendencia pictórica que se basa en llevar la imagen a un punto máximo de reproducción de la realidad. Los pintores hiperrealistas en la segunda mitad del siglo XX se apoyaron de la fotografía para crear esta corriente.

En un cuadro hiperrelista se puede observar un objeto cotidiano con todo su detalle. Un retrato hiperrealista puede mostrar detalles tan exactos como los poros individuales en la piel del modelo, por esta razón se le conoce también como fotorealismo.

El método usado en esta tendencia es muy estructurado, reproduce imágenes reales de la misma manera que la fotografía, mezclando colores a partir de pequeñas pinceladas imperceptibles para el ojo humano. Este tipo de pintura siempre llama la atención del espectador puesto que tiene el encanto del cuadro tan real, que si lo ves por mucho tiempo, te pierdes en él..