México del Norte

¡Boicot, boicot!

Por:Jorge Mújica Murias

Hace tres años, la cervecera Miller Brewing Co. formó lo que de este lado del planeta se conoce como un Comité de Acción Política, un PAC. Los PACs se hacen para comprar políticos sin violar la ley, y para quitarle más lana a los trabajadores para “hacer política” porque las contribuciones vienen tanto de parte de los patrones como de los chambeadores. En total, las cerveceras entregaron 2 millones y medio de dólares a varios campañas políticas hace tres años.

A nosotros nos valdría un cacahuate, excepto que el PAC de la Miller le dio una lanota a Jim Sensenbrenner, nieto de inmigrantes y líder de las fuerzas anti inmigrantistas del momento, quien representa el estado de Milwaukee, también sede de la Miller, en el Congreso en Washington. La Miller es propiedad de la South African Brewers PLC, sudafricana y la segunda cervecera más grande del mundo.

El tema viene al caso, porque estos días en Chicago, capital de México del Norte, se prepara la Madre de Todas las Marchas en contra de Jim Sensenbrenner y su estupidez. Estupidez de propuesta HR4437, digo, la de la barda en la frontera, no la suya individual, a la que tiene tanto derecho como cualquiera.

Con aquello de que “aquí estamos y no nos vamos”, unos 50 mil inmigrantes marcharán por el centro de Chicago el viernes 10 de marzo, para repetirle a los gringos lo que nosotros ya sabemos pero ellos parece que no: que somos sus cocineros, sus meseros, sus jardineros, sus albañiles, sus campesinos y sus obreros, pero que no somos terroristas, y que una barda en la frontera no ayudará a su seguridad nacional.

Junto a la idea de la marcha, viene la idea de un boicot “contra todos los productos de Wisconsin”. Rejegos como somos, se nos ocurre que un boicot así tiene menos esperanzas de funcionar que el que algún abusado proponía hace algunos años, de dejar de mandar remesas a México, hasta que le recordaron que se trataba de afectar al gobierno, no matar de hambre a nuestras familias.

 

De gota en gotaÉ

Entre los contribuyentes de Sensenbrenner hay chicha y limonada. la Asociación Nacional de Corredores de Bienes Raíces, de Vendedores de Automóviles, la Time Warner y la Oficina del Comisionado de Beisbol de la Ligas Mayores . Y a mí me perdonan, pero no voy a dejar de ir a los juegos de los Medias Blancas. Entre sus donantes hay corporaciones de la salud y seguros, como Metlife Inc., la Asociación Médica Americana (y ni modo que no vayamos al doctor), la Asociación Americana de Hospitales, la Asociación de Ortopedistas, la de Oftalmología, los Patólogos, la Asociación Americana de Siquiatras y otros como la Northwestern Mutual Life Insurance, la Bayer, Pfizer y Cigna, y hasta la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos y UnitedHealth.

Entre los banqueros están la Asociación Americana de Banqueros (la misma que defendió la Matrícula para abrir cuentas de banco), la Asociación de Banqueros de Wisconsin, Wells Fargo, CNA, Bank Of America, J. P. Morgan Chase, compradors del Bank One, Liberty Mutual, HSBC North America y el U.S. Bancorp.

Los donativos de la industria del entretenimiento los encabeza Walt Disney, les siguen Viacom, la Metro-Goldwyn-Mayer, Motion Picture Association Of America (la de los Oscares), Sony Pictures Entertainment y Universal Studios. Prácticamente todos los servicios de celulares le dan dinero a Jim: At&T, Sprint, Clear Channel Communications, MCI, SBC, Telecom y Verizon.

En total, Jimmy recibió más de medio millón de dólares de 215 donadores, algunos tan extravagantes como Yahoo, Ebay, los Veteranos de Guerras Foráneas (como si hubiera Veteranos de Guerras “Domésticas”) y Amazon.Com.

No los podemos boicotear a todos. Sería absurdo y no funcionaría. Empecemos con la Miller, que no es un servicio básico como la gasolina o el celular, y cada semana agreguemos otro, la Bacardí, por ejemplo, en una semana más.

Hagamos miles de carteles para pegarlos en cantinas, bares y tiendas, pidiendo a los inmigrantes no comprar Miller y explicando por qué. Es una cuestión de lana. Si ellos dan para una causa, hagámosles perder su “inversión” contra los inmigrantes.