Debatirán postura de Puerto Rico en el Congreso de EU

El Congreso estadounidense debatirá el futuro de Puerto Rico, tras la presentación de un proyecto de ley que prevé que la isla determine de aquí a 2009 si mantiene su estatuto de Estado Libre Asociado, si opta por la independencia o por ser el miembro 51 de la Unión.

“Después de 108 años de espera, sostengo que los cuatro millones de ciudadanos estadounidenses de Puerto Rico merecen nada menos que una votación directa y coherente”, afirmó el comisionado de Puerto Rico residente en Washington, al presentar el proyecto de ley con el respaldo de 67 congresistas.

El representante demócrata de Nueva York, el puertorriqueño José Serrano, mostró una pancarta con los nombres de los 50 soldados de la isla caribeña muertos en Irak y Afganistán que “tuvieron que obedecer a las órdenes de un comandante en jefe (el presidente George W. Bush) por el que no pueden votar”.

La ley, basada en las recomendaciones transmitidas al presidente Bush el pasado 22 de diciembre por un grupo de trabajo legislativo, prevé referendos en dos etapas para que los puertorriqueños puedan elegir su futuro.

En una primera consulta, antes del 31 de diciembre de 2007, los puertorriqueños deberán determinar si quieren mantener el estatuto actual, que es provisorio, o si optan por uno definitivo.

Si optan por seguir siendo un Estado Libre Asociado, el Congreso podría convocar más referendos “periódicamente”, según la ley.

En caso de que salga vencedora la segunda opción, los puertorriqueños regresarían a la urnas antes del 31 de diciembre de 2009 para decidir si se convierten en un país independiente o si prefieren convertirse en un miembro pleno de Estados Unidos.

El demócrata Patrick Kennedy dijo respaldar que Puerto Rico se convierta en el Estado 51 del país. “Quiero los mismos derechos para los habitantes de Puerto Rico. Son estadounidenses”, declaró en español, bajo los aplausos de los presentes.

El pueblo puertorriqueño ratificó varias veces en las urnas su voluntad de mantener su estatuto actual. En 1967, el 60% de sus habitantes lo expresó, frente a 39% favorable a la adhesión y un 1% a la independencia.

Esa misma opinión ha sido confirmada en 1991 y luego en 1993, por un estrecho margen.

En 1998, los habitantes de la isla caribeña rechazaron las propuestas presentadas en otra consulta.