Observamos el arco iris cuando la luz natural se descompone en las gotas de lluvia suspendidas y se refractan los siete colores que la componen: Rojo, naranja, amarillo, verde, azul, añil y violeta. Cada color, al cambiar de medio, se refracta diferente por lo que el color rojo siempre se encontrará en la parte superior del arco iris y el violeta en la inferior.

Realizar el experimento es sencillo, sólo hay que conseguir un prisma y hacer pasar luz blanca por él. También se puede observar el fenómeno en las burbujas de jabón o al pie de una cascada.

Se trata de un efecto climático pero también óptico, ya que en realidad el arco iris no existe, es algo que sólo podemos observar individualmente. Cada persona observa su propio arco iris de acuerdo a su posición con respecto al sol.

En ciertas ocasiones se deja ver un segundo arco, más claro y con los colores invertidos. Este fenómeno se llama arco iris secundario. También desde el cielo, sin el impedimento del horizonte, es posible ver un arco iris circular.

La leyenda cuenta que el arco iris es el reflejo de una enorme olla de oro que un duende destapó. Quien tenga la intención de ir a buscarlo se desilusionará al ver que desaparece cuando se acerca.


ISAAC NEWTON

Sabio inglés, se desempeñó en varios campos de la ciencia pero se lo conoce sobre todo por sus estudios en óptica y física. Con la “ley de gravitación universal” explicó la naturaleza del movimiento de los planetas y también la gravedad en la tierra. La anécdota cuenta que Newton pensaba debajo de un árbol cuando una manzana cayó e inspiró el descubrimiento.

Fue quien demostró la composición de la luz blanca utilizando un prisma, de la misma manera que se forma un arco iris. Además, construyó el primer telescopio preciso y postuló la “ley de la inercia”, en la cual todo objeto va a mantener una línea recta al menos que una fuerza exterior altere su dirección.

También escribió sobre teología y experimentó la alquimia, tanto que le dedicó más tiempo que a la física. Sus descubrimientos despertaron muchas controversias en la comunidad científica ya que los consideraban intuitivos.

Murió en Londres, en 1727, a los 84 años de edad. Fue uno de los más importantes científicos de la historia. También, participó en política y fue elegido para integrar el parlamento. En 1705 la Reina Ana le otorgó el titulo de Sir por su contribución a Inglaterra.