DIALOGO ECOLOGICO: Los vegetarianos se perciben a menudo como arrogantes debido a su rechazo de todo consumo de carne y su convicción de que ser carnívoro es terrible para el ambiente.

¿Cuál es la verdad acerca de estas posiciones?

Nunca ha habido un mejor momento para convertirse en vegetariano. La evidencia sugiere que las dietas a base de carne no son solo malsanas, sino que casi cualquier aspecto relacionado con la producción de carne ­pérdida de tierras de cultivo debido al pastoreo, la ineficacia de alimentar al ganado con cantidades inmensas de agua y granos, la contaminación de las “fábricas industriales de animales”— es un desastre ambiental con consecuencias catastróficas.

Hay 20 mil millones de cabezas de ganado en la tierra, más que tres veces el número de gente. Según el Instituto Worldwatch, la población de ganado global ha aumentado un 60% desde 1961, y el número de aves que eran criadas como alimento casi se ha cuadruplicado en el mismo plazo.

Según el nutricionista Jean Mayer, de Harvard, una reducción de producción de carne de solamente un 10% en Estados Unidos liberaría granos suficientes como para alimentar a 60 millones de personas adicionales.

Además, las granjas industriales estadounidenses generan mil millones de toneladas de basura animal cada año. Si recordamos, el derramamiento de basuras de cerdo en 1995 en Carolina del Norte vertió 25 millones de galones de excremento en el agua, matando 14 millones de pescados y cerrando 364,000 acres de “camas” de mariscos. Aparte de la contaminación, la producción de carne de vaca utiliza más agua que la que se utiliza en el crecimiento de nuestra cosecha completa de frutas y verduras. Y, según la Organización para la Agricultura y Alimentación de las Naciones Unidas, el ganado alrededor del mundo contribuye más gases de efecto invernadero que todas las emisiones combinadas de coches y camiones de todo el mundo.

“No cabe duda de que la opción a convertirse en vegetariano o un consumo más bajo de carne es uno de los cambios más positivos en nuestro estilo de vida que una persona podría realizar en términos de reducción de su impacto personal al ambiente”, dice Christopher Flavin, del Instituto Worldwatch.

Contactos:

Food First, www.foodfirst.org;

UN Food and Agriculture Organization, www.fao.org;

Worldwatch Institute, www.worldwatch.org.