Ley 335 en Indiana se detiene por ahora

La Asamblea General se cerró el pasado viernes 14 sin que se aprobará la propuesta 335 sobre trabajadores indocumentados en Indiana.

Los senadores Mike Delph, R-Carmel y el representante Vern Tincherl, D- Terre Haute, habían llegado a un acuerdo sobre la legislación migratoria, en la que se contempla el aumento de las multas para los negocios que a sabiendas contratan inmigrantes ilegales.

A partir del acuerdo entre Delph y Tincherl, se esperaba que las empresas que contraten a inmigrantes indocumentados reciban, en la primera ofensa, un aviso. En la segunda ofensa, dentro de los siete años siguientes, las empresas infractoras pueden sufrir la suspensión de la licencia del establecimiento por 10 días. En caso de una tercera ofensa, dentro de los siete años siguientes, el establecimiento podría perder la autorización para operar dentro del estado de Indiana en forma definitiva.

La penalización podría ser reducida o absuelta por el gobernador. Esta medida también permitiría que la policía local aplique las leyes federales. Se considera un crimen resguardar, transportar o esconder a inmigrantes indocumentados a cambio de dinero. Según Delph, esta medida tiene como objetivo prevenir el tráfico de humanos en Indiana.

Todo comenzó con la propuesta 335 del Senado, que permaneció detenida en la Casa. Cobró vida nuevamente como una enmienda a la propuesta del Senado número 345, que contempla las contribuciones que los empleadores deben cumplir ante el sistema de desempleo del estado.

Tanto la Casa como el Senado pasaron versiones de la propuesta de Delph y pasó al comité de conferencia, el cual no la resolvió. El senador Tom Weatherwax, quien encabezó el comité de conferencia, incluyendo la reforma migratoria, concluyó que los legisladores no tenían suficiente tiempo para lograr un acuerdo, por lo tanto sugirió que el asunto debía someterse a estudio en un comité de verano. Sin embargo Delph consideró que esto demoraría casi un año la solución del asunto, por lo tanto pretende proponerla nuevamente en la próxima sesión.

Muchas organizaciones de negocios se oponen a esta ley, ya que según ellos, de ser aprobada, la economía de Indiana se vería afectada, no solamente por lo que concierne a los trabajadores indocumentados, sino por los ciudadanos de los Estados Unidos en general.

De acuerdo a los cálculos del PEW Hispanic Center existen entre 55.000 a 85.000 inmigrantes indocumentados en Indiana.