LA FUNDACIÓN DEL QUERER

La fundación del querer
es una suerte profunda.
Se funda lo que se quiere,
se funda lo que se busca.
 
Lo que se anhela que dure
más que atracción, más que junta,
más que vida, más que muerte,
más que luz, más que locura.
 
No se sabe cómo ha sido,
una chispa que chamusca
y lo que el azar parecía
ya es el pleno, es la fortuna.
 
A mí me has tocado tú
y tu órbita se consuma
enredándose en la mía
y las dos son sólo una.
 
Se funda lo que se quiso
a fuerza de fe y de angustia.
Se funda el mar y la tierra.
También el querer se funda.
 
Gerardo Diego