México del Norte

Por Jorge Mújica

Lo Prometido es Deuda

Dice el dicho popular que lo prometido es deuda. Pero dice otro que prometer no empobrece, dar es lo que aniquila. La máxima actual del gobierno de Vicente Fox, parece ser la suma de los dos dichos.

"Vicente Fox asegura migrantes podrán votar en las (sic) elecciones federales". Así, con todo y error tipográfico, publicó la nota el diario Reforma, firmada por Mayolo López, el 3 de marzo del año 2001. La nota desde California aseguraba que "Fox prometió ... que trabajará para que los compatriotas que residen fuera del País puedan votar en las elecciones federales del 2003 y del 2006".

"Tengan la seguridad" abunda el texto, "de que vamos a trabajar para que puedan ejercer plenamente el voto desde el extranjero, expresó ante unos cinco mil connacionales que se congregaron en el centro de convenciones de Fresno".

Ahí mismo, ante esos cinco mil ciudadanos de México del Norte, Fox declaró que ya no éramos "traidores", sino "paisanos heróicos". Hace tres años y unas cuantas horas. El 2003 se fue hace un rato. El 2006 está encima, y la promesa se vuelve vana.

Meses antes, el 9 de noviembre del 2000, Fox dijo que "Cada vez se escucha más la propuesta ... de que pueda haber representantes en las Cámaras, de mexicanos o mexicanas que están acá. Creo que esto es algo muy interesante cuando se menciona el asunto de la reforma constitucional, de la REforma del Estado (sic de nuevo). Por eso el licenciado Porfirio Muñoz Ledo, la semana próxima nos va a presentar ya el trabajo realizado por cerca de 200 personajes, líderes de todos los ramos en México sobre ciento y tantas Reformas del Estado que se están planteando.

A la mejor Fox se distrajo, porque apenas se acaba de acordar del "pendiente", y eso a medias. Su iniciativa no incluye el "voto pleno" aquel que prometió. Si acaso, refuerza el presidencialismo, porque únicamente propone éso: votar por presidente.

Hoy, cuatro años después, Fox dice que "su administración no busca el reconocimiento, sino la íntima satisfacción personal de cumplir con nuestro deber". Pero ni cumple con su deber ni con sus promesas. El mandatario afirma que "a la mitad del camino, en el gobierno Federal ahí la llevamos", y que "ya empiezan a verse cumplidos muchos de sus compromisos de campaña". No en lo que se refiere a eso de que "puedan ejercer plenamente el voto desde el extranjero".

Pero su iniciativa del voto para los migrantes no es bien recibida ni en el PAN. Sus propios senadores se oponen. "Se podría hacer mucha trampa con la cibernética" dice Rafael Morgan Álvarez, senador del PAN. Bien dice otro dicho, usado por Fox en León, Guanajuato, el 26 de enero de 1999: "El león piensa que todos son de su condición".

Hay que admitirlo. Probablemente el único "cambio" real de la administración Fox fue deshacer el presidencialismo.

Si así es, señor Presidente, ¿Por qué no quiere, por qué no propone que los migrantes lleguemos al lugar del poder real, al Congreso de la Unión, con diputados y senadores migrantes, y solamente quiere que votemos por presidente? ¿Para qué?