Parras de la Fuente

Por Karime Perea

En el norte de México encontramos el Oasis de Coahuila; como es conocida esta bonita ciudad.

Cristalinas aguas son un atractivo para el turismo y los costos de hospedaje son variados.

La vegetación es abundante; grandes árboles y campos sembrados con vid.

El museo del vino; que fuera la primera casa vitivinícola de América, es un importante destino en esta región. Su fundación data de el año 1597.

Hay recorridos en que se explica la elaboración del producto y se tiene la oportunidad de hechar un vistazo a los sembradíos, al igual que se pueden adquirir los rico vinos que ahí se elaboran.

Para el vino se utiliza un tipo de uva más pequeña a la que estamos acostumbrados comúnmente. Éste tipo de fruto tiene mayor cantidad de azúcar.

La uva se tritura (cuando está así se le conoce como "mosto") y se deja fermentar.

Para la preparación del vino además del proceso de fermentación hace falta agua destilada.

El nombre del lugar es Casa Madero, se llama así porque desde el año 1850 pasó a manos de esta familia.

Primero la trituración se llevaba a cabo con los pies, con el tiempo se empleó la prensa de tornillo.

La cosecha del fruto es anual; en los meses de julio y agosto. El vino reposa un año y medio aproximadamente.

En esta planta se producen también aguardientes y rones.

Es importante destacar que la atención es de primera y el recorrido interesante. Desde los niños hasta la gente mayor disfrutarán de la experiencia de aprender sobre un producto que ha sido parte de nuestra sociedad desde tiempos antiguos.

La ciudad es conocida también por haber sido escenario de la infancia y juventud de Don Francisco Ignacio Madero, Personaje de la historia de México.