México del Norte

La letra chiquita

Por:Jorge Mújica Murias

Como en los buenos contratos comerciales, siempre hay que leer la letra chiquita de las leyes. En este caso que nos interesa de sobremanera a los migrantes mexicanos y de otros países en Estados Unidos, hay que ver por dónde va la discusión de la famosa reforma migratoria. Y como en los buenos análisis, hay que ver lo bueno y lo malo de lo que hasta la fecha existe.

El Comité Judicial del Senado aprobó lo que muchos llaman “una vía para la legalización de millones de inmigrantes indocumentados en Estados Unidos”. Entre estos millones, se contempla la reducción o total eliminación del retraso en los casos familiares pendientes, o sea la “reunificación familiar”. Se aprueba también un “programa de trabajadores huéspedes”, igual que se aprueba la propuesta conocida como “DREAM Act”, que permitiría a decenas de miles de estudiantes indocumentados que han crecido en Estados Unidos una vía para su legalización y solicitar becas para terminar sus estudios superiores.

También se incluye una provisión conocida como AgJOBS (Trabajos de Agricultura), que le daría estatus legal a cerca de medio millón de trabajadores del campo. Sobre todo, lo aprobado por el Comité

Judicial del Senado eliminó la propuesta de Jim Sonsobrenner de convertía en crimen federal vivir en Estados Unidos sin documentos migratorios, y que criminalizaba también a maestros, médicos, trabajadores sociales y cualquier persona que ayudara a un indocumentado.

Leyendo lo anterior, aunque aún sea una propuesta que deba ser aprobada en el pleno del Senado, cualquiera podría decir que ganamos todo. Se reunieron las propuestas de la propuesta Secure America and Orderly Immigration Act (S. 1033) presentada en 2005 por los senadores John McCain (R-AZ) y Ted Kennedy (D-MA).

Pero eso es más falso que una moneda cuadrada de tres dólares.

La otra cara de la moneda

En esa moneda cuadrada están, entre otras, las siguientes previsiones:

- Deportación inmediata, sin que un juez pueda intervenir, para los detenidos hasta a cien millas de la frontera;

- Deportación obligatoria de quienes sean arrestados en cualquier frontera o puerto de entrada;

- Ampliación de los centros de detención;

- Aumento del personal de vigilancia en la frontera, y no se

dice nada del respeto a los derechos civiles y humanos de los

indocumentados;

- Desechar la decisión de la Suprema Corte que impide detener

indefinidamente a algunos inmigrantes aunque no hayan cometido un crimen;

- Límite de la intervención de las cortes para detener las violaciones a los derechos constitucionales de los indocumentados;

- Se fortalecen las reglas para la llamada “salida voluntaria”;

- Se fortalecen las leyes contra el uso de documentos falsos, considerándose un crimen federal;

- Quedan fuera de la legalización quienes admitan haber presentado una forma I-9 (la que todos tenemos que llenar para trabajar en algún lado), con un número falso de Seguro Social;

- Se aumentan las multas por no reportar un cambio de domicilio;

- Se autoriza añadir los expedientes de inmigración a la Base

Nacional de Datos del Centro de Información Criminal;

- Se autoriza a las policías locales a aplicar las leyes de

inmigración;

- Al revés de los que dicen las leyes en todo el mundo, se autoriza a considerar culpable al inmigrante hasta que se pruebe lo contrario, y se amplía la definición de “crimen agravado”, lo cual impide buscar la legalización;

- Se incluyen las propiedades dentro del delito de “contrabando de personas”, así que uno puede perder hasta la casa si invita a un indocumentado;

- Se limitan los derechos para pedir la residencia de parientes, aunque uno sea ciudadano estadounidense;

- Se hace obligatorio para los patrones de checar el estado migratorio antes de contratar a un trabajador;

- Se limita el tipo de identificaciones que se pueden usar, y

- Se ampara legalmente el uso de las cartas No-Match.

 

Digamos que a final de cuentas no se ha ganado mucho. No habría muro

en la frontera, pero habría muros alrededor de cada barrio latino,

separando familias y manteniendo indocumentados de por vida.

Así no vale.

Hay que volver a marcharÉ