La marcha en Los Ángeles

Por Tony Alcázar

La marcha del 25 de Marzo, realizada por latinos en general en contra de la ley anti-inmigrante HR4437 hizo historia, porque reunió a mas de medio millón de personas en un hecho sin precedentes. Me siento orgulloso de ser Latino y ver a mi gente reunida, levantarse y luchar juntos por un bien común.

Para todos los que asistieron mis felicitaciones y agradecimiento, sólo levantando la voz y tomando acción se puede hacer que nos tomen en cuenta y nos muestren el respeto que nos merecemos, porque somos parte importante de la economía y la historia de este país, aunque no les guste a los que aborrecen a los inmigrantes. A los que no asistieron pudiendo ir, permítanme pedirles que lo hagan la próxima vez, porque las leyes nos van a afectar a todos, todos somos latinos y nuestros hijos van a ser discriminados tengamos o no tengamos documentos.

Lo que han hecho los anti-inmigrantes al tratar de pasar esta ley es pisotear nuestra dignidad y eso es imposible hacerle a un latino sin esperar una reacción.

Hasta este tiempo de la historia el latino estaba sin usar la fuerza abrumadora que tenemos a nuestra disposición. El pasado 25 de Marzo de 2006, mostramos una pequeña parte de nuestro poder, al hacer una protesta pacifica.

La verdad de los hechos es que el gobierno y el congreso nos están sub-estimando, la ley en mención es una ley bárbara que no debió siquiera concebirse en las mentes torcidas de los que la pro-pusieron y ya pasaron en la cámara baja.

Somos un pueblo pacífico, pero no vamos a dejar que nadie se aproveche de eso.

Esta vez los latinos de Estados Unidos, no vamos a bajar la cabeza, la vamos a levantar, porque nuestro futuro y el de nuestros hijos esta en peligro. Que eso lo tengan por seguro todo el mundo.

La única parte fría de este fabuloso movimiento fue la falta de mensaje por parte de los personajes que se dirigieron al pueblo. No dijeron nada significativo. Debieron haber aprovechado este hecho histórico y preparar un mensaje de aliento y esperanza para nuestra gente.

Todos debemos de estar concientes que parte de la abundancia de este país nos pertenece y merecemos ser felices. Esa fue la intención de Dios cuando dispuso que vengamos a vivir a este gran país.